Alicia Pierini: "La primera seguridad es la seguridad de los derechos"
En el "Espacio Plaza", un grupo liderado por el "embajador" de Felipe Solá en la Ciudad de Buenos Aires, Julio Balbi, que se reúne todos los miércoles a las 18:30 en las catacumbas de la tradicional Librería del Colegio -en Bolívar y Alsina-, la diputada Alicia Pierini dictó una conferencia sobre el conflictivo tema de la seguridad.
La legisladora comenzó destacando que lo más importante es fijar -en forma previa al diseño de una política de seguridad- el valor que se busca asegurar. "En la sociedad medieval -planteó Pierini, a modo de ejemplo- el valor más importante era la salvación del alma. Se condenaba a la herejía y por esa razón, la Inquisición era el tribunal que definía la política criminal de aquellos tiempos".
"En el Estado de derecho en el que vivimos, los derechos de los ciudadanos son el principal valor que se debe asegurar. Su preservación es la primera premisa que debe respetar una política de seguridad. Dentro de estos derechos, el valor vida es el más importante. Esto quiere decir que el derecho a la propiedad figura más atrás en la escala de valores", afirmó la legisladora justicialista.
Más adelante la diputada diferenció entre los diferentes niveles de la seguridad. "Una cosa es la seguridad de los estados, que tienen en cuenta la defensa del sistema hegemónico, del capitalismo, de la democracia y de sus propios mercados -afirmó Pierini- y otra cosa es la seguridad en el barrio, que tiene en cuenta la vida y el patrimonio de los vecinos".
A continuación, la diputada cuestionó severamente la falta de cambios en el Código Penal. "En el juicio a las juntas militares que se produjo en 1985, se aplicó el Código Penal -que no contempla el delito de desaparición de personas ni los crímenes de guerra-; mientras que con el mismo código se juzgaban los que se conoce como delitos de bagatela, es decir, los delitos menores como el del caso del robo del sandwich en un juzgado".
"Al mismo tiempo que el código no alcanza para juzgar a las juntas militares -continuó Pierini, que es abogada-, tampoco sirve para perseguir al crimen organizado. Hay muchas figuras legales que contiene nuestro código que deberían ser desterradas para siempre, en tanto que es necesario crear muchas otras nuevas. Se castiga y se persigue el delito barrial, que tiene escasa incidencia, mientras que no se toman las medidas necesarias para perseguir el tráfico de drogas, de armas y de automóviles"
"En el derecho penal no se puede ser cerrado. Si no se crean herramientas nuevas vamos a seguir con el sobrecastigo contra los villeros y con la impunidad contra los delitos de guante blanco y contra el crimen organizado. Debe existir una mayor diversidad en el sistema punitorio. Debe existir una Política Criminal, es decir, una solución política para esta situación, porque la solución tiene que nacer desde el ámbito político".
La legisladora aseveró además que no existe una concepción científica en las materias que se dictan en la Facultad de Derecho. "No se enseña Investigación Científica. Si existiera, se elaborarían las hipótesis para luego buscar las pruebas que las refuten, no las pruebas que las confirmen. Si las pruebas resisten la refutación, es que son válidas. Como no se trabaja así, se sobreseen muchos casos y esto refuerza la sensación de impunidad".
"En la noche del 20 de diciembre de 2001 -Pierini es la presidenta de la Comisión por la Verdad- ya se estaban pidiendo los videos, las cámaras de seguridad y los libros de órdenes de la policía, porque eso es lo que marca la experiencia. Esto se hizo porque existía la voluntad de que hubiera una investigación seria".
"El subcomisario Patti expone siempre la teoría de que hay que apresar a uno de los delincuentes y hacerlo hablar para que cante a los demás. No podemos estar de acuerdo con eso, porque nosotros sostenemos que la seguridad es la seguridad de los derechos. No se puede hacer a un lado la democracia por un ladrón de gallinas", expresó la diputada porteña.