Telerman y Carrió, hora de descuento: miércoles, 11.00 am
Las discusiones son a todo o nada porque el tiempo apremia. En rigor, mañana vence el plazo para la inscripción de las alianzas ante la justicia electoral. Hay una argucia legal que seguramente se pondrá en juego: estirar ese plazo unas horas, que vencería, sin remisión posible, el miércoles a las 11 de la mañana.
Se discute y se discute más que lugares en la lista de legisladores (que por supuesto también se van a discutir), el horizonte, o el futuro.
Carrió pide casi lo imposible: que el alcalde haga pública su ruptura con el gobierno. Porque la hipótesis que subyace a ese pedido es que los votos del ARI más los de los radicales desesperanzados y clásicos alcancen para voltear la pujanza que viene mostrando la fórmula oficialista, con Daniel Filmus a la cabeza.
¿Será? ¿Y si no fuera? Se habrán perdido horas preciosas para nada: o mejor, en beneficio de Mauricio Macri. Ayer se dijo en la cercanías de Telerman que "el diálogo está abierto pero no hay avances hasta el momento", y que "se está trabajando contrarreloj"
La alianza que llevará al titular del Ejecutivo local como candidato se sabe que incluye la palabra "autonomía" y en ese punto donde, según informaron fuentes a este medio, pone el acento Telerman: de tal manera que no se vea obligado a una solución de compromiso por adelantado, y sin garantías.
Las negociaciones entre ambos dirigentes ya contemplan esa cláusula de emergencia (estirar hasta las 11 del miércoles la inscripción), pero las vocerías antes que entusiasmo optaron por el silencio y el cálculo de probabilidades.
Por su apoyo (y la postulación de Olivera como candidato a vice), Carrió pide la integración de Telerman a su coalición, llamada cívica, que traduce un contrato moral de fidelidad con el votante de la misma naturaleza que el ex radical que se están jugando como prenda de cambio tuvo con el ARI.
El jefe de Gobierno está en el mayor brete de su carrera política: si rompe lanzas con el gobierno y gana fionalmente, tal vez pueda compensar esa maniobra, pero como peronista el hombre también sabe lo que es gobernar con el PJ en contra.
Las cartas están echadas. Es hora de hacer juego.