Macri busca bajar a 16 años la imputabilidad en el Código Contravencional
Mauricio Macri aprovechó este viernes el aire de las radios para practicar su deporte favorito: pegarle a Aníbal Ibarra.
Esta vez, lo criticó por haber aprovechado mediáticamente la presentación del nuevo proyecto de Código Contravencional y por reaccionar "sólo ante los hechos consumados".
"Ibarra reacciona como siempre después que se enfrenta a hechos consumados", atacó el empresario, después de recodar que su bloque había consensuado con el bullrichismo y un sector aliado del jefe porteño, el de Jorge Giorno, una propuesta que, según dijo, "garantiza que en 30 días la Ciudad tenga un nuevo código que sea aplicable, y no éste que ha fracasado en forma estrepitosa".
Destacó que "lo importante es esta reunión (con los bloques legislativos) en la que se planteó y se logró esta preferencia, y frente a la cual Ibarra, como siempre, ya que su especialidad son los anuncios mediáticos, salió a hacer ayer una conferencia de prensa" para presentar su propuesta. "Yo también tengo un código -remarcó-, y entiendo que la sociedad quiere un endurecimiento"
En ese punto, el ingeniero defendió dos puntos de la reforma al Código Contravencional porteño sobre las que, precisó, no hay acuerdo con el jefe porteño: bajar la imputabilidad de las penas a 16 años e introducir la figura del acecho y merodeo.
Los puntos de la propuesta macrista fueron consensuados en una reunión en la que participó la jefa del bloque macrista, Gabriela Michetti; el titular del Partido de la Ciudad (un sector aliado a Ibarra), Jorge Giorno, y María Eugenia Estenssoro, representante de Unión para Recrear Buenos Aires.
Aclaró sin embargo, que la baja de la imputabilidad es "sin cárcel para los de 16 a 18, pero con trabajo comunitario y sanciones económicas". En otro punto, agregó que "no puede haber en ninguna parte oferta de sexo en la vía pública" y volvió a criticar a su rival porteño porque "sale con la variante que no en sea frente a colegios, iglesias y algún otro lugar y acá al vecino le toca la oferta de sexo en su propia puerta".
Más adelante, Macri desafió a Ibarra a "que ponga (la oferta sexual callejera) en la puerta de su casa, a ver qué le parece".
El líder de Compromiso para el Cambio (CpC) defendió también la figura del merodeo y el acecho que, según explicó existen en la mayoría de las "sociedades civilizadas a las cuales queremos parecernos".
Según dijo, el búnker macrista hizo un trabajo comparado con códigos de las ciudades de Madrid, París y Roma. "No se trata de una idea alocada", apuntó.