El juez Aostri dijo No
En una de las causas penales provenientes de la justicia correccional nacional. El juez Carlos Aostri, responsable del juzgado Nº 19 en lo Contravencional y de Faltas, resolvió: "No aceptar la competencia", en una causa proveniente del juzgado Nacional en lo Correccional Nº 11 a cargo Luís Alberto Schelgel.
Aostri, expresó en su fallo que, "en caso de no aceptar el criterio expuesto", invita al juez correccional a "dirimir la contienda en la Corte Suprema de Justicia de la Nación" para resolver el conflicto de competencias jurisdiccionales.
El juez Schelgel, sostuvo en su fallo que el segundo convenio de transferencias penales había entrado en vigencia el pasado 23 de marzo y que no necesitaba, a su entender, de la ratificación del Congreso Nacional.
El fiscal cotitular de la Fiscalía en lo Contravencional y de Faltas Nº 3, Adrián Martín, en su dictamen postuló el rechazo de la competencia, debido a que -aún considerando su posible entrada en vigencia-, las fechas de origen de las causas no permitirían aceptarlas y que deberían fenecer en el órgano en que se iniciaron.
"Disiento con mis estimados colegas en cuanto a que el segundo convenio de transferencia de competencias no necesita de ratificación del congreso de la Nación tal como lo prevé la cláusula cuarta del mismo", señaló el juez de la Ciudad en su fallo del día 12 de abril. Y consideró que, "hasta tanto el Congreso Nacional no dicte la ley que lo apruebe, el convenio no se encuentra en vigencia.
Pero Aostri no sólo expresó su opinión sobre una causa particular. También señaló en su resolución que "la Ciudad de Buenos Aires debe seguir el camino hacia su plena autonomía y que sus propias autoridades son las que deberán ejercer la plena jurisdicción".
"El Poder Judicial de la Ciudad está en optimas condiciones de asumir la competencia prevista en el convenio y aún más", comentó el juez a NOTICIAS URBANAS. "Los juzgados están perfectamente instalados y los funcionarios altamente capacitados. Esperamos con ansias causas penales para resolver", aseguró entusiasmado Aostri.
Los tribunales de la Ciudad cuentan con excelente infraestructura y personal concursado. El hijo pobre de la justicia porteña es el Ministerio Público.
"Actualmente hay 12 fiscalías contravencionales con dos fiscales cada una -comentó el magistrado-, si hubiera una fiscalía para cada fiscal, sería mucho más operativo el sistema y el gasto sería mucho menor que si se crearan nuevas fiscalías dobles", sugirió.
Sólo 8 son las defensorías y la infraestructura con la que cuentan es muy precaria.
"Los juzgados estamos preparados para aceptar las competencias penales; los jueces provenimos de la justicia penal y la agilidad que nos da el sistema acusatorio nos permite sólo dictar sentencia", aseguró Carlos Aostri.