Felaciones a cambio de votos
Tania Derveaux, candidata al Senado belga, cumplió su promesa sexo oral de modo virtual a cambio de 40 mil votos, registrados y anotados, difundiendo por su correo electrónico un video en el que una mujer "finge" una felación.
Excelente idea de campaña, que en la Argentina nadie imitó (y eso que por esta zona sobran las golosinas y las golosas) que le permitió a la joven del partido Nee ((No, en holandés), entrar a esa Honorable Cámara cuando las elecciones se hagan efectivas.
Derveaux recibió 100 mil solicitudes, pero con 40 mil sobraba para ingresar al recinto, y tampoco es cuestión de ganarse una piorrea por humillar a los rivales, escasos de imaginación, y tan reaccionarios como los argentinos, o peores (según Charles Baudelaire).
La joven y su partido lograron un éxito mediático insólito en todo el mundo. En un principio, Tania aparecía en la publicidad electoral desnuda o semidesnuda y prometía 400 mil empleos, parodiando la oferta del partido del primer ministro, Guy Verhofstadt, de crear 200 mil empleos.
Pero el hecho de que un seguidor le preguntara -en vista de su atuendo- por qué no prometía blowjobs (felaciones, en inglés) en vez de jobs, hizo que Derveaux y su equipo se decidieran a darle un vuelco al slogan.
En la Argentina se sigue hablando de estrategia y campaña sucia, pero a nadie se le hubiera ocurrido algo semejante. No sólo coinas sino también imaginación hace falta para llegar al poder.