Sí a la venta de Catalinas Norte
Pasadas las 18 horas de este jueves 14 de mayo, los legisladores de la Ciudad de Buenos Aires retomaron, tras el cuarto intermedio impuesto hace 14 días, el tratamiento del proyecto presentado por el Jefe de Gobierno para desafectar del dominio público de la Ciudad de Buenos Aires, los tres edificios conocidos como Catalinas Norte construidos en la década del 50.
Pasadas las 19 horas, con la ley fue aprobada con 42 votos a favor y13 negativos. Zanjadas las discusiones de la última sesión, el despacho que propone que los inmuebles sitos en avenida Eduardo Madero 1014/20, 1180 y avenida Leandro N. Alem 815, se declaren innecesarios y se disponga su enajenación y venta en subasta pública.
Durante el debate, el presidente de la Comisión de Presupuesto, Hacienda, Administración Financiera y Política Tributaria de la Legislatura porteña, Álvaro González, miembro informante del proyecto en el recinto parlamentario, expresó que "el monto obtenido por la subasta pública de estos inmuebles será destinado en su totalidad a fortalecer el presupuesto del Ministerio de Educación".
"De esta manera, el dinero resultante de dicha subasta será utilizado para corregir o ampliar la infraestructura escolar porteña. A partir de ahora, estos fondos serán invertidos en obras y adquisiciones que ayudarán a mejorar ostensiblemente la situación edilicia de las escuelas de la ciudad", agregó
Por su parte, la presidenta de la Comisión de Planeamiento Urbano, la legisladora K Silvina Pedreira, expresó que "sería peligroso que Buenos Aires, que es el centro de negocios del país, dejara de aceptar oficinas y permita que la nueva demanda se traslade al otro centro de negocios del MERCOSUR como San Pablo, o al partido de Vicente López o Pilar, con su consecuente despilfarro en traslados, gastos de energía, perdida de oportunidad y pérdida de calidad simbólica de la ciudad central".
"El proyecto no presenta perjuicio urbanístico para la ciudad", concluyó.
Manifestando su punto opuesto, el vicepresidente del Bloque de la Coalición cívica, Sergio Abrevaya manifestó que su voto negativo se debía a que "no hay estudios serios que justifiquen la urgencia de esta venta, en condiciones tan leoninas para la Ciudad".
"Claramente, afirmó Abrevaya, quieren duplicar la cantidad de pisos para venderlos en tiempos en que el mercado está retraído, con una clara pérdida patrimonial para la ciudad y dejan abierta la posibilidad que los fondos se vayan todos en obras, sin que se restituyan los inmuebles vendidos".
Ahora, el proyecto será sometido a consideración en Audiencia Pública y, posteriormente, volverá al recinto para su sanción definitiva.
AUSA
Tal como se había informado, los legisladores porteños trataron el otorgamiento de la concesión de obra pública de la Red de Autopistas y Vías Interconectadas de la Ciudad a la empresa Autopistas Urbanas S.A. propiedad del Estado porteño.
El proyecto oficialista, defendido por el legislador Cristian Ritondo, fue aprobado en general tras una hora de debate con 43 votos afirmativos y 11 negativos.
La iniciativa contaba con despacho de mayoría de las Comisiones de Obras y Servicios Públicos, Planeamiento Urbano y Presupuesto, y establece que la concesión sea a título gratuito por el plazo de 20 años, y que AUSA sea la responsable de explorar, administrar, reparar, ampliar, conservar, mantener la red de autopistas, ejecutar las obrar públicas viales y también las no viales, que deberán contar con autorización previa de la Legislatura.
El jefe del bloque de la Coalición Cívica, Enrique Olivera, calificó de "gravedad institucional" otorgarle por 20 años la concesión de la red de Autopistas a AUSA, motivo por el cuál su bloque votó en contra de la iniciativa.
"La ley de concesión de las autopistas a AUSA significa otorgar superpoderes al Poder Ejecutivo porque birla 6 mil millones de pesos en 20 años al control legislativo y contradice el principio de desalentar el uso del automóvil particular e invertir en transporte público establecido en el Plan Urbano Ambiental", subrayó Olivera.
UN POCO DISTRAIDOS, ¿SOLO UN POCO?
Tal como se había anunciado, la instalación del Sistema de Voto Electrónico trajo algunos inconvenientes al normal curso de la sesión ya que los diputados debieron hablar a través de un micrófono inalámbrico y trajo lo que serán las nuevas mañas de los diputados porteños: el "webeo" en plena sesión.
Fascinados por tanta tecnología a la mano, la mayoría de los legisladores de la Ciudad decidieron investigar la máquina que tenían frente a sus ojos, pero limitados todavía por la carga de datos se dedicaron de lleno a "chusmear" todas las webs de noticias que hablan sobre la ciudad, las páginas de mails, y hasta alguno se la jugó por el facebook y el twitter.
Con el correr de la jornada, tanta tecnología los aburrió y dejaron de "jugar" con sus pantallas.