Publicado: 01/03/2007 UTC General Por: Redacción NU

"No vengo a prometer nada"

Ochenta minutos duró la lectura de las 26 hojas que tenía preparadas. Con muy poca improvisación, y menos gesticulación de la habitual, el jefe de Gobierno porteño Jorge Telerman se dirigió a los diputados porteños y a la parva de funcionarios de primera y segunda línea que atravesó junto con él el Pasaje Roverano para pasar de Bolívar 1 a Perú 160
"No vengo a prometer nada"
Redacción NU
Redacción NU

Sin el tono de campaña habitual, donde las promesas a futuro son el eje de los discursos electorales, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Telerman, aprovechó su espacio en la inauguración de las sesiones ordinarias de la Legislatura porteña para hacer un balance de su gestión de 11 meses. Aunque también eso podrá tomarse como propaganda de lo hecho, los receptores en la Legislatura esperaban un poco más de promesas y según él mismo dijo, "para eso habrá tiempo, en estos tres meses donde seguramente nos diremos más cosas".

"No vengo a prometer nada. No haré a propósito de esta ni de ninguna otra cuestión promesas electorales. Simplemente vengo a decirles que es una prioridad de esta gestión idear políticas de Estado para que ese amplio sector que no padece la indigencia pero que tampoco vive en la abundancia pueda disfrutar en pie de igualdad con sus conciudadanos de los dividendos económicos y culturales de esta ciudad tan rica". "mi compromiso -continuó- empieza con la acción, con esa decisión de Gobierno que he querido resumidamente presentarles hoy aquí", finalizó el discurso de Jorge Telerman quien una hora y veinte minutos antes había empezado con la siguiente frase: "Me es enormemente grato volver a esta casa, a este escenario de recuperaciones. Esta regeneración de vínculos fue y es particularmente importante considerando la dolorosa crisis institucional de la que venimos y a partir de la cual nos hicimos cargo del Gobierno. Hablo de la crisis desencadenada por la tragedia de Cromañón, que comprometió seriamente la capacidad de funcionamiento del Estado. Al asumir como Jefe de Gobierno asumí también la necesidad de salir adelante. Pudimos hacerlo entre todos".

El gabinete completo se encontraba en la primer fila de asientos frente al estrado desde donde su jefe daba el discurso: Lía María, Ministerio de Espacio Público; Raúl Fernández, Secretario General; Sergio Beros, Ministerio de Hacienda; Gabriela Cerruti, Ministerio de Derechos humanos y Sociales; Juan Pablo Schiavi, Ministerio de Planificación y Obras Públicas; Ana Clements, Ministerio de Educación; Oscar Feito, Secretario de Prensa y Difusión; Silvia Fajre, Ministerio de cultura; Roy Cortina, Ministerio de Gestión Pública y Descentralización; Diego Gorgal, Ministerio de Gobierno; Marcelo Vensentini, Medio Ambiente; el Procurador de la Ciudad, Agustín Zbar; Legal y Técnica, Rita Tanuz; Enrique Rodríguez, Ministerio de Producción, Alberto De Micheli, Ministerio de Salud.

Así como otros integrantes del Estado porteño también escuchaban, entre ellos: el titular de la Auditoria, Matías Barroetaveña; el presidente del Ente de la Ciudad, Carlos Campolongo; el responsable del Instituto de Vivienda, Claudio Freidín; la defensora del Pueblo, Alicia Pierini; el subsecretario del Ministerio de Educación, Luis Liberman; Alejandro Amor, dirigente de SUTECBA; subsecretario de Asuntos Políticos y Legislativos, Horacio Lenz; subsecretaría de Promoción e Integración Social, Gabriela Groba; subsecretario de Ordenamiento Normativo y Acceso a la Información, Javier Lebenas; el frepasista de la ex legisladora Sandra Dosh el actual director del Centro de Gestión y Participación Comunal Nº 11, Carlos Eusebi.

"El mismo día de asunción mencioné nuestra identificación con un proyecto de transformación anclado en ejes tan básicos como el de la plena inclusión social, el de la redistribución del ingreso, el de un mejor desarrollo económico. Hablo de un proyecto que no fuera retóricamente progresista sino de un progresismo eficiente, hacedor y popular. Un progresismo no de éticas abstractas ni de unión ofendida ante los otros, sino un progresismo de realizaciones concretas, capaz de transformar la política y al Estado", continuó.

El discurso estuvo plagado de ejemplificaciones de lo que él consideró "innumerables ejemplos de transformación positiva" ejecutados en cada área de Gobierno durante su gestión. Ejemplos -que, aunque sean innumerables, o sea, que no se pueden contar, pero igual los contó- como: records en infraestructura, el Plan Urbano Ambiental, las intervenciones en los espacios públicos, la inclusión social, el crecimiento del empleo, el impacto del programa de ciudadanía porteña, la reestructuración de la zona sur, el Polo Farmacéutico, el Centro Metropolitano de Diseño, los trabajos en los subterráneos, las intervenciones en hospitales, etc, le tomaron gran parte del discurso. Ejemplos que fueron acompañados -en muchos casos- por caras de desaprobación entre los diputados (bastaba con focalizar en la macrista Soledad Acuña durante toda exposición de lo hecho en el área de salud, para notar su clara disconformidad).

Ejemplos positivos fueron muchos, sin embargo también se dio tiempo para hablar de "sensación de inseguridad, déficit habitacional, asentamientos y población vulnerable". Así como también de la necesidad de "una autonomía plena" y "un ciudadano más responsable".

Sin querer escapar de los tiempos que corren, el jefe de Gobierno habló de "unirse al proyecto nacional". "Buenos Aires -dijo- no puede limitarse a obedecer ni puede pretender desentenderse del Gobierno Nacional". "Buenos Aires tiene que integrarse a un proyecto federal, particularmente con la provincia que lleva su nombre. La Ciudad debe jugar un rol de primera importancia en la construcción de la Nación".

De manera sutil, pero fácilmente detectable a la vista del que está metido en la batalla de las elecciones a Jefe de Gobierno, Telerman tuvo dos alusiones a sus principales adversarios electorales: La primera, directamente dirigida a Daniel Filmus, fue cuando recalcó que las políticas de su gestión "no son de maquillaje" y la segunda, un tanto más dura y directa fue cuando remarcó: "Los invito a que ninguno de nosotros caigamos en la bajeza de hacer política o hacer campaña manoseando los problemas, las carencias, el sufrimiento de la gente".

Habló también de su identificación con el peronismo y de que "el peronismo existe para transformar". Además de rescatarse como un progresista histórico "que sepa articular voces y encauzar las energías de todos"

En tanto, habló de las elecciones porteñas: "nos sacará definitivamente de esta crisis, en la medida que actualizará el compromiso de los representantes con sus representados, y pondrá al día la agenda legislativa y política de Buenos Aires".

A los legisladores se refirió directamente en tres instancias: una cuando recalcó "la apertura del diálogo y las leyes aprobadas en base al consenso", la segunda cuando les instó "resulta imperioso culminar el proceso de constitución de las Comunas, esperamos con ansias que fijen fecha a las elecciones comunales" y la tercera cuando manifestó en tono irónico que durante los próximos tres meses "se dirán cosas que no den cuenta de este diálogo abierto".

Aunque no es licenciado, a Telerman le sobra labia y si hay algo que sabe es hacer foco en la retórica de su discurso. Así las palabras "diálogo", "consenso", "discusión de ideas", "debate", "integración", fueron suficientemente escuchadas y repetidas.

Un pacto para vivir.

Convocando a un pacto de ética y a estar a la altura de la Ciudad es que Telerman finalizó su discurso frente a casi la totalidad de los espectadores de pie. Casi porque Laura Moresi, legisladora ibarrista, no se levantó ni aplaudió las palabras del Jefe de Gobierno.

DETALLE 1

¡Un asiento a la derecha por favor! Eso tendría que haber pedido el jefe de Gobierno si hubiera visto al titular de la Auditoría porteña parado a su derecha en las escaleras porque no encontró ubicación entre las gradas preparadas especialmente para funcionarios.

DETALLE 2

¡Que aeróbica! La legisladora del Ari, Teresa de Anchorena, quien por no pasar delante de todos los Ministros del Gabinete de Telerman para encontrar ubicación, saltó la división de cemento entre los asientos y las escaleras de una manera muy muy ágil.

DETALLE 3

¡Que no se note, muchachos! Quizá no había voluntad o era muy temprano para escuchar a alguien hablar durante hora y media, pero no era necesario apagarle el micrófono sin que siquiera hubiese empezado, ¿no?

DETALLE 4

¡Con cartelito por favor! Para la próxima el funcionario público Manuel Izura deberá concurrir con su carnet identificatorio si quiere que el personal de Seguridad de la casa legislativa lo deje pasar sin hacer escándalos.

DETALLE 5

"Che Pelado, ¿para cuándo el doctorado?" decían los papelitos que se dejaron caer desde varias oficinas de la Legislatura porteña hacia la calle Irigoyen. Y eso que estábamos en asueto. ¿Quién habrá sido?

Noticias Relacionadas

Más de Redacción NU