Lubertino y el arte de frenar una ley en 140 caracteres
"Pedimos 5 minutos de cuarto intermedio para decidir plantear la cuestión de privilegio contra la legisladora que dijo una más de estas pavadas e idioteces a las que nos tiene acostumbrados. No le aceptamos sus disculpas", dijo Fernando de Andreis y levantó al bloque PRO de sus bancas.
Sucede que la extitular del INADI y diputada del frente para la Victoria, a minutos de cerrarse el debate por la Ley de Aborto que se producía en calma tuiteó "Morales Gorleri y Bergman: saquen sus rosarios y sus kipas de nuestros ovarios!".
La falta de respeto fue leída en público por el legislador Daniel Amoroso, quien le exigió que se retracte. Su propio bloque, enfurecido, le pedía a los gritos que corrigiera su desubicación, y otros compañeros de bancada hasta le regalaron referencias a su familia y a su inteligencia.
La batahola se desató hasta tal punto que ni el legislador Carlos"Canca" Gullo pudo evitar que la representante PRO Victoria Morales Gorleri quisiera arremeter contra la desubicada Lubertino. "No tenés ni siquiera la dignidad de pedir perdón, ... *#+#"... espetó la legisladora entre otras frases dedicadas a su persona.
Como pudo, la presidenta de la Casa, María Eugenia Vidal, trató desde el estrado de poner calma nuevamente en la sesión. Lo consiguió por unos minutos, en donde se escuchó, tibia, a Lubertino pedir perdón por sus palabra. "La intención no era ofender a nadie", dijo. Y los gritos volvieron a estallar.
El PRO pidió el cuarto intermedio y durante varios minutos los presidentes de bloque estuvieron reunidos deliberando la manera de salir del entuerto que provocó la desubicación de la legisladora K. Sus compañeros y compañeras de bancada, incrédulos por lo sucedido esperaban en el recinto tratando de calmar a las personas del público que se habían quedado todas las horas esperando festejar el desenlace de la sesión, y a si mismos también, ya que sabían que los votos y la sesión pendían de un hilo.
Una más de la diputada. El último día de su asesora de prensa -número cien en lo que va del año-, quizá también sea su último día en sesión. O por lo menos, escarmiente en la vergüenza.
Los legisladores aprobaron con 55 votos afirmativos, todo su bloque incluido, una moción de privilegio sobre ella, y una petición para denunciarla en el INADI.
DISCULPAS CON SABOR A NADA
Y luego? todos se disculparon y perdonaron, más allá de ella.
El pedido de disculpas de María José Lubertino casi nadie lo creyó. Entonces, su bloque debió pedir disculpas por ella o más allá de ella. Alejandro Amor y Juan Cabandié tomaron esa posta lamentaron los dichos y pidieron perdón a Victoria Morales Gorleri, a Sergio Bergman, y a todo el cuerpo legislativo. Hasta María Elena Naddeo intentó en un momento comprenderla, pero no pudo seguir, quebrada en lágrimas por la desbordante situación"
A ese pedido de disculpas respondieron y agregaron otros bloques. Pero la respuesta más esperada era la del bloque PRO.
El vicepresidente primero Cristian Ritondo sostuvo: ?Quiero agradecer al bloque del Frente para la Victoria por el valor cívico que demostraron al reconocer el error de uno de sus integrantes. Cuando una diputada tiene la oportunidad de pedir disculpas y lo hace de esa manera genera la reacción de todo el cuerpo. La sensación que dio cuando pidió disculpas es que era lo que pensaba. Y que lo único que estaba haciendo era justificar para que no se cayera la sesión. A pesar del agravio, no vamos a levantarnos, no vamos a buscar una excusa. Pido a Lubertino que renuncie a la presidencia de la Comisión de Igualdad de Trato?. ?Usted hace quedar muy mal a la Presidenta de la Nación?, cerró.
Los dos legisladores agraviados tuvieron su momento para expresarse. Victoria Morales Gorleri dijo: ?Esto nos tiene que ayudar a pensar en algunas cuestiones. Yo profeso mi fe e intento vivirla. Ser católica no es algo que pueda separar de las cosas que hago en mi vida. Las palabras me ofendieron y me dolieron fuertemente a mi y a los miles de argentinos que profesan mi fe, pero trato de fundamentar mis decisiones en más argumentos que la religión y así lo he hecho en este caso?.
Sergio Bergman, en tanto, manifestó: ?Yo entiendo que este tipo de cosas tienen que dirimirse en la ley, y agradezco que el cuerpo esté tratando algo que traspasó los límites. María José es una mujer inteligente, y a veces por tener un protagonismo y querer marcar la nota, se equivoca. Nosotros tenemos que ponerle un límite?.
?El personaje es inimputable. Háganse cargo ustedes?, les dijo al bloque FPV.