Los K lanzaron el “operativo veraz” contra el macrismo
La intención de la Casa Rosada es “potenciar en la sociedad la imagen de que Mauricio Macri es un empresario de clase alta, que no sabe gestionar y está en la función pública por ambición personal”. Así lo confiaron a NOTICIAS URBANAS, fuentes de la Jefatura de Gabinete de la Nación. En ese contexto, legisladores porteños del Frente para la Victoria analizan la posibilidad de someter a una especie de veraz a los hombres y mujeres designados por el ex presidente de Boca para ocupar cargos en el gabinete. La idea se habría esbozado hace un tiempo pero terminó de tomar forma con las últimas designaciones, que ofrecían un blanco fácil para la controversia. Más allá de lo plausible de la medida, lo cierto es que todas las fuentes consultadas manifestaron que fue el propio Alberto el que autorizó la difusión de las denuncias contra los dirigentes macristas. En algunos pasillos oficiales corre la versión de que fue un primer ataque ante el temor de que el macrismo haga una denuncia contra funcionarios nacionales. Se trataría, entonces, de una ofensiva para negociar reglas de convivencia durante los próximos cuatro años. Por lo pronto, el jefe de Gabinete de Ministros de la Nación indicó: "A mí me parece que, muchas veces, es la falta de experiencia lo que los lleva a hacer estas cosas, el pensar que el Estado es como una empresa donde uno designa a quien se le da la gana. Hay que ser muy cuidadosos. Nadie debe enojarse con quien dice la verdad", manifestó el presidente del Partido Justicialista de la Ciudad de Buenos Aires, en respaldo a las denuncias de Vilma y Aníbal Ibarra, contra el futuro subsecretario de Planeamiento Urbano porteño, Héctor Lostri, por el proceso que enfrentó en la Justicia, junto al ex titular del Consejo del Menor y la Familia, Atilio Álvarez, por contrataciones. En ese sentido, sectores kirchneristas investigan la forma de ampliar las denuncias contra el futuro funcionario porteño. En ese esquema, el ibarrismo es considerado el aliado ideal: mantiene una cruzada contra el ingeniero por la destitución del ex fiscal y, además, el tema le sirve para posicionarse como la oposición en la Ciudad. “No sé si trata de un complot o no ¿qué es un complot? Yo si me entero de un delito, como funcionario público, lo tengo que denunciar y si está denunciado y no lo conoce la ciudadanía lo tengo que hacer público, porque eso es la democracia también, la transparencia de los actos de gobierno”, arremetió un dirigente kirchnerista, furioso con las declaraciones del futuro jefe de Gabinete de Mauricio Macri, Horacio Rodríguez Larreta, quien opinó: “Nosotros creemos que es una burda campaña para desestabilizar y para complicar al gobierno antes de asumir”. "No tiene que enojarse Rodríguez Larreta, ni tiene que hablar de mala fe. Tiene que asumir que hay una cadena de errores importantes en las designaciones que han realizado", le contestó Alberto Fernández. “Y la verdad -dijo el jefe de Gabinete de la Nación- a una persona que tiene semejante antecedente ponerlo a manejar aspectos de contratación pública, la verdad me parece muy poco feliz, como también lo es nombrar secretario de Cultura a un señor que despreciaba la cultura y que llegó a decir que el vanguardismo era un problema comercial y tener a un legislador (por Enzo Pagani) que también está sometido a un proceso, y funcionarios que están involucrados en causas judiciales (por Juan Pablo Piccardo, futuro ministro del Espacio Público)”. Más allá de los cruces verbales, será la Justicia la que deba definir la situación procesal de los futuros funcionarios involucrados en denuncias, en su mayoría vinculadas a delitos económicos. En PRO están divididos entre los que están indignados y los que preveían que algo así podía suceder: “Mauricio tiene serios problemas para las designaciones porque no tiene experiencia en política, cree que con su firma alcanza y a veces, aunque no me guste decirlo porque lo dijo Alberto Fernández, hay que ser más cuidadoso”, reconoció un peromacrista que se sinceró con la protección que brinda el off the record. “Mauricio Macri empieza la gestión en la Ciudad de Buenos Aires como en Boca: Diego Maradona le dice cartonero y él contrata a Carlos Salvador Bilardo y al Bambino Veira, que no le sirvieron para nada y le dejaron el club con un tendal de jugadores inútiles y una deuda millonaria. El problema es que en política un error te puede costar muy caro”. Esta otra frase pertenece a un macrista resignado, que no comparte la idea de que se trata de una campaña orquestada en contra del jefe de Gobierno electo. Mauricio Macri tiene la oportunidad de hacer una gestión exitosa en la Ciudad de Buenos Aires, pero para eso tiene que recuperar algo de la calle que tiene su padre. No vaya a ser que por no saber chiflar se le escape el colectivo.
El último día de Néstor y el primero de Mauricio
El domingo 9 de diciembre será un día muy particular: el jefe de Gobierno electo de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, espera asumir el cargo con toda la atención de los medios de comunicación para sí: lo planeó con tiempo, por eso adelantó la jura un día. Sin embargo, en esa misma fecha, el presidente Néstor Kirchner tendrá su último día completo de mandato y lo piensa usar a pleno. Por eso, ya les pidió a los líderes latinoamericanos que vienen para la asunción de Cristina Fernández que estén en la Ciudad el 9 de diciembre. Ese día planea hacer, en el Salón Blanco de la Casa Rosada, la firma de creación del Banco del Sur, una entidad de desarrollo latinoamericano para la cual los ministros de Economía de los países sudamericanos han debatido largamente los detalles técnicos. En el Gobierno nacional ya prevén que la relación con Macri será complicada y que pasará por momentos de tensión. Por eso, le transfirieron al Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de Aníbal Fernández el manejo de la Policía Federal, que reclama el futuro jefe de Gobierno porteño. Asimismo, no existen mayores intenciones de negociar la transferencia de funciones sobre el transporte, el puerto y las competencias judiciales. Precisamente el área de Justicia también estará a cargo del bueno del bonaerense Aníbal, que ya declaró que el ingeniero “nunca estuvo en el pellejo del que tiene que estar al frente de una jurisdicción, de manejar 78 mil hombres en 2.780.000 kilómetros cuadrados”.