Publicado: 20/11/2009 UTC General Por: Redacción NU

“Con los espías, surgió lo más oscuro de la derecha”

Además de afirmar que en Miami se trabaja, el ex legislador K reconoce “la pérdida de imagen y de consenso” del oficialismo nacional. De Macri, sugiere que superó “su techo negativo”.
“Con los espías, surgió lo más oscuro de la derecha”
Redacción NU
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Si Jorge Guinzburg viviera probablemente envidiaría a Miguel Talento, cónsul en Miami y ex espada del kirchnerismo porteño.

El humorista siempre bromeaba, en sus programas, con que cuando se retirara de capocómico, quería ser, justamente, cónsul en Miami, creyéndolo el paradigma de lo paradisíaco: destino relajado si los hay, nadie se imagina que conlleve demasiado esfuerzo diplomático representar a la Argentina en medio de un escenario glamoroso de palmeras, sol y el mar del sur de la Florida. Sin embargo, Miguel ?Pancho? Talento jura que hubiera preferido quedarse haciendo política en la Ciudad, y también en la Coneau (Comisión de Evaluación y Acreditación Universitaria), a su aparentemente apetecible cargo diplomático, adonde lo envió el oficialismo cuando Alberto Fernández todavía era el hombre fuerte del universo K.

El académico había tenido muchos cruces con Fernández en su paso por la Legislatura y por la política real, donde, incluso, se enfrentó con el pollo del ex jefe de Gabinete, Diego Kravetz.

De paso por la Argentina, donde viene cada dos o tres meses, el cónsul K aceptó hablar de todos los temas. Y el diálogo fue picante.

?¿Y qué hace exactamente en Miami? ¿Es real la fama de destino diplomático paradisíaco que tiene?
?La verdad que no. Por supuesto que es muy lindo destino, pero se trabaja, y mucho. El consulado no sólo es una referencia para la documentación de los aproximadamente 100 mil argentinos que viven en el área de Miami, sino de promoción comercial. Por la Florida pasa el 35 por ciento del comercio bilateral con EE.UU., puertos y aeropuertos, y es una plaza sumamente importante. A diferencia de la costa oeste, tiene todas las culturas y subculturas. Hay una mezcla que hace muy atractivo el espacio cultural que Miami representa.

?¿Y la Argentina interesa allí?
?Sí, claro. Además, para nosotros representa una oportunidad, siempre que tengamos una clara conciencia de partes. Hay avidez por la cultura argentina. La figura de Borges, por ejemplo, genera mucha curiosidad. Nosotros proyectamos este año una película inédita de Borges, basada en su cuento ?El sur?, y la repercusión que tuvo, sobre todo en la comunidad académica, fue enorme. Tenemos, además, unos 20 mil trámites por año, que son unos 60 por día. En cuanto a lo comercial, es un mercado más que interesante. Hace poco recibimos unas 18 empresas de software argentino, una industria que ha crecido muchísimo. Está vendiendo 500 millones de dólares, un volumen semejante de ventas a la facturación de la industria vitivinícola. Como si fuera poco, nuestras chances de competir son buenas porque estamos en el mismo huso horario.

?Le cambio un poquito de tema y lo invito a hablar de un asunto más criollo: la interna al rojo vivo del PJ. Las encuestas indican que si Kirchner fuera candidato hoy, no estaría en una situación demasiado diferente a de la Carlos Menem en 2003, con apenas un 20 por ciento de intención de voto y un 60 por ciento de imagen negativa. ¿Cómo llegó su líder a esto, después de haber alcanzado picos de popularidad?
?Bueno, creo que la pelea con el campo ha sido uno de los elementos importantes en la pérdida de imagen y de consenso. De todos modos, la idea de una acción gubernamental basada en la opinión pública, sin movilizar energías populares, que multipliquen los debates y las voces, no parece muy consistente.

?Pero, Talento, cuando los Kirchner tenían el 60 o el 80 por ciento de aceptación en las encuestas, los sondeos eran la verdad revelada y cualquier política se avalaba en función de eso. ¿Y ahora por qué los números dan mal? ¿Las encuestas no sirven? Esto es como culpar al médico del colesterol alto. Hablamos de encuestadores que no trabajan para el Gobierno.
?Bueno, pero por eso digo. Aun en tiempos de gran aceptación del kirchnerismo, yo cuestionaba esa metodología y lo escribía. Una cosa es la opinión pública, que tiene un grado de maleabilidad y volubilidad, y otra cosa es que esos humores sociales se trasformen una acción política concreta.

?¿Acaso también suscribe la teoría conspirativa de los medios?
?No, en mi juventud yo solía discutir con Guardia (de Hierro) por sus teorías conspirativas. Pero digamos que no es lo mismo que los grandes medios trabajen en una dirección o en otra. En tiempos del gran consenso, los medios también trabajaban en ese sentido.

?Pero en el medio pasaron muchas cosas.
?Desde luego que sí, y hubo muchos errores. Por eso decía que debíamos aprovechar el tiempo de consenso para debatir el programa popular. Una perspectiva que garantice una continuidad de las políticas y la lógica de que el Estado había recuperado su protagonismo y su rol de conciliar intereses para el bien común, y no sólo para un sector.

?Justamente eso es lo que parece haberse perdido también. Hay una sensación bastante anárquica, de Estado ausente, y un gran mal humor social, con la sensación de que cualquiera hace lo que quiere.
?Cristina lo ha dicho claramente: el orden no va a ser a palos.

?¿Y por qué tiene que ser a palos?
?Si hay algo que no se le puede reprochar al kirchnerismo son las libertades públicas frente a la protesta. Y gracias a Dios no ha habido ningún episodio dramático.

?Perdieron las elecciones, y el mal humor social parece irreversible.
?No creo que sea irreversible. En cuanto a las elecciones, sabemos que el voto tiene un determinado signo cuando son elecciones parlamentarias, en las que la gente prefiere la pluralidad. Hay una dispersión mayor en el voto. En 2011 recién se verá si ese mal humor se cristaliza en una posición. Y te doy un ejemplo de reversibilidad: Macri tenía un techo negativo que parecía que no podía perforar nunca, y sin embargo...

?Pero Macri no había pasado por la gestión todavía.
?Eso es cierto, pero la verdad es que buena parte de la política se establece con la gestión y todavía queda mucho para hacer en políticas públicas.

?¿Y cómo ve la Ciudad?
?Cuando Macri asumió coexistían en PRO elementos interesantes de una derecha modernizadora, democrática, junto con elementos de una derecha procesista, con los peores vicios históricos. Por entonces, pensaba que, en el transcurso de la gestión, se vería qué sector de PRO se iba a privilegiar.

?¿A qué llama derecha modernizadora?
?A quienes se conocía por el nombre de Festilindo. Gente valiosa que planteaba una renovación, creía en la participación del Estado para garantizar la educación, los planes sociales y ciertas premisas como la transparencia. Pero no es ese sector el que gobierna. Y encima ahora apareció su costado más oscuro y complicado, con los espías. Y la demora en producir resultados también acentúa el desencanto.

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