Publicado: 29/09/2006 UTC General Por: Redacción NU

Poco entusiasmo por los diez años de la Constitución porteña

Finalmente se suspendió hasta nuevo aviso el acto homenaje a los constituyentes de 1996 que se iba a realizar en el Salón Dorado de la Legislatura porteña el próximo 3 de octubre. La versión oficial es que hubo problemas de agenda, pero una serie de razones políticas hacen que diez años de autonomía puedan pasar sin pena ni gloria
Poco entusiasmo por los diez años de la Constitución porteña
Redacción NU
Redacción NU

El domingo se cumplen diez años de la sanción de la Constitución porteña y la idea era festejarlo. Por tal motivo, las autoridades de la Legislatura de la Ciudad habían preparado una serie de actividades para recordar esta fecha histórica con bombos y platillos.

Sin embargo, todo arrancó mal y parece que no va a terminar mejor. En las jornadas de debate que se llevaron a cabo el martes y miércoles pasado la concurrencia fue más que escasa. Los expositores tuvieron que hablar para un auditorio muy reducido y la difusión de las charlas no fue la esperada.

Asimismo, este jueves hubo una sesión especial del Cuerpo con el objetivo de reafirmar la autonomía porteña, para lo cual se invitó a concurrir a diputados y senadores nacionales por la Ciudad. Otra buena intención que solo quedó en eso. Los invitados especiales que concurrieron a la cita fueron muy pocos e incluso la presencia de legisladores porteños tampoco fue completa. Sin ir más lejos, la sesión se levantó por falta de quórum y ni siquiera pudo ser votada la declaración de los legisladores por el pedido de una autonomía plena.

El broche de oro para demostrar la falta de interés de la política porteña en conmemorar los diez años de autonomía de la Ciudad, fue la suspensión del acto homenaje a los constituyentes de 1996 que iba a realizarse el martes 3 de octubre en el Salón Dorado, donde se entregarían diplomas y medallas alusivas.

Al evento, estaba previsto que asistieran -además del vicepresidente primero, Santiago de Estrada- el jefe de Gobierno, Jorge Telerman, y el presidente del Tribunal Superior, Julio Maier, pero tuvo que ser suspendido hasta nuevo aviso. La versión oficial es que hubo problemas de agenda para poder realizar el acto, pero los factores que motivaron la decisión son mucho más profundos.

Es que la política de la Ciudad va devorando figuras que, hasta hace unos años, eran emblemas de la vida institucional porteña. Es así que juntar a muchos de los constituyentes del '96 se hace una tarea muy compleja y el temor a conflictos le habría quitado el ímpetu inicial a los organizadores. Ni bien trascendió que al evento podrían concurrir, entre otros, Graciela Fernández Meijide, Aníbal Ibarra y Oscar Shuberoff, prendió alertas sobre posibles escraches de diferentes sectores y por motivos también diferentes.

Además, en algunos casos, empezaron a primar problemas de cartel. La clásica pregunta sobre quiénes irían al acto y en qué lugar estarían ubicados, se escucharon con lamentable asiduidad. Después, algunos ex constituyentes empezaron a condicionar su presencia.

Lo cierto es que el aniversario daba para mucho y también fueron muchos los que dejaron pasar la oportunidad de reafirmar la autonomía y buscar la plenitud que aún no se ha logrado. Para ello, claro está, es necesario dejar las pequeñas cosas de lado y estar a la altura de las circunstancias.

Noticias Relacionadas

Más de Redacción NU