500 test y 21 secuestros
El Ministerio de Justicia del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires realizó total de 484 controles de alcoholemia a automovilistas durante las primeras horas de 2010 y detectó 21 casos en los que el conductor superaba el límite permitido de 0,5 gr/litro de sangre por lo cual se les secuestró el vehículo.
Los Agentes de Control de Tránsito ordenaron la remisión de los rodados a la Playa de Infractores.
El titular del vehículo, que sufrirá la quita de puntos de su licencia de conducir y podrá recuperarlo luego de abonar la multa correspondiente.
Del total de 15 postas distribuidas por toda la Ciudad, la ubicada en Cabrera y Juan B. Justo fue donde se registró la mayor cantidad de positivos, 8 en total. Asimismo, los Agentes de Tránsito de la Ciudad encontraron a un conductor alcoholizado con más del 400% del límite permitido (2,39 gr/litro de sangre).
En uno de los puestos se detectó a un conductor discapacitado cuyo control arrojó positivo y en ese caso los Agentes del Cuerpo de Control de Tránsito debieron esperar a que le descendiera el nivel de alcoholemia ya que por Ley no se puede secuestrarle el vehículo.
Durante el 2009 la Ciudad realizó un total de 300.000 controles de alcoholemia, a razón de 25.000/mes tanto a conductores particulares como así también a los de camiones, micros de larga distancia, taxis y de colectivos de línea.
Muy notorio fue el descenso de los controles positivos durante el 2009, mientras ese año el 0,8% de los controlados arrojó resultado positivo, en 2008 fue del 1,2% mientras que en 2007 los positivos fueron 50% más que en 2009 (1,6%).
Los controles se trasladaron a la Terminal de Ómnibus de Retiro donde se le practicaron los exámenes de alcoholemia a los chóferes de micros de larga distancia que partían hacia el interior del país.
Los controles de alcoholemia continuaron de 20 a 24 horas y hasta el lunes 4 de enero, para lo cual la Ciudad movilizó a más de 100 Agentes del Cuerpo de Control de Tránsito y alrededor de 30 vehículos.