Pere Saborit: una brújula en mares embravecidos
El libro de Pere Saborit, "Vidas adosadas" (Anagrama), resultó finalista, aunque muchos sospechan que debiera haber ganado, pero como la cuestión cubana es un hueso duro de roer, el premio mayor le tocó a Rafael Rojas: su diagnóstico sobre el futuro político de la isla -menos 'gusano' que socialdemócrata- decidió que el miedo, el terror al 'otro', capítulo central del libro del ensayista catalán, quedara relegado a los curiosos que están hartos del anticastrismo disfrazado o explícito.
Sin embargo, Saborit, desde el principio, no ofrece nada de complacencia: "Hoy, en el mundo occidental, los hombres parecen temer más la comunicación que la incomunicación", escribe Y lo atribuye "a la creencia de que la convivencia humana sólo es posible organizarla desde los criterios tradicionales de sentido. Pero al desaparecer (esos criterios) se echaría el niño junto con el agua sucia por el desagüe de la bañera".
El autor de "Anatomía de la ilusión", no se hace muchas ilusiones: "El miedo al 'otro' es el miedo contemporáneo. Se ha pasado del 'otro' en tanto que bien definido, al 'semejante', en tanto idéntico y distinto. Se trataría de temer todo aquello que amenaza la ficción de que vivimos en una burbuja de autosuficiencia".
¿Es el hombre sin atributos del que hablaba Robert Musil? "Bueno, más que sin atributos, se trataría de atributos con minúscula; se trataría de evitar que nos ignoren, como una afirmación clara por nuestra parte. Y ante el hundimiento de los criterios modernos de establecimiento de identidad (como el trabajo o el progreso), se recurre a criterios tribales o pre-modernos como la religión o la patria. En fin, que se ha pasado del miedo a la diferencia, al miedo a lo común, rehuyendo la mezcla inquietante de identidad y diversidad que nos constituye.