Una encrucijada para Jorge Telerman
Este martes 10, a las 17, los trabajadores que autogestión el hotel Bauen marcharán con la mayor cantidad de gente que puedan juntar para hacer el máximo ruido posible en las puertas de la Jefatura de Gobierno. Ellos quieren presionar al vicejefe de Gobierno de la Ciudad a cargo del Ejecutivo, Jorge Telerman, para que vete la ley que, según denuncian, "entrega el hotel a los empresarios deudores del Estado porteño".
Los intereses que se juegan por este tema no son menores, hay mucha plata de por medio y prestigio político en juego. Telerman, quien tiene la última palabra, aún no definió una postura y tampoco, por ahora, la dará a conocer públicamente.
"Esta es la última oportunidad que tenemos para que Telerman nos escuche. La autogestión se ve gravemente amenazada por la posibilidad de que la ley aprobada en la Legislatura sea promulgada", explicó a NOTICIAS URBANAS uno de los organizadores de la marcha.
La ley, una iniciativa del diputado macrista Mario Morando, fue aprobada en la madrugada del miércoles 7 de diciembre de 2005, en la Legislatura porteña, en medio de un escándalo en el que fueron desalojados del recinto 12 empleados del Bauen.
Este viernes 13 cumple el plazo estipulado para el veto o la promulgación de la ley. La norma en cuestión restituye el hotel a sus propietarios, garantiza por tres años los puestos de trabajo de los empleados y establece un período de transición de cuatro meses. Establece la creación de una comisión de seguimiento para el hotel integrada por siete diputados porteños, con el objetivo de mediar entre los empresarios y cooperativistas.
El hotel ubicado sobre Callao a metros de Corrientes, actualmente da hospedaje, tiene una cafetería y una librería. También se desarrolla allí, en vivo y con mucho público, el programa radial que conduce Alejandro Dolina.
"Es injusto restablecer el inmueble a los empresarios -profirió a este medio Marcelo Reaute, miembro de la cooperativa- que quebraron el hotel y lo abandonaron dejando a todos sus trabajadores en la calle. Además, dejaron al Gobierno de la Ciudad una suma millonaria de deuda en concepto de impuestos".
Por parte de los antiguos dueños del Bauen, la abogada Susana Espósito comentó ante este medio: "Esperamos que no se vete la ley. No sabemos qué va a suceder pero estamos convencidos que la refundación del hotel va a favorecer a los trabajadores. Ellos tendrán mejoras en sus condiciones de trabajo, se les pagará su sueldos y se tomará más personal. Nosotros queremos simplemente cumplir con al ley aprobada por 29 legisladores y a la que se opusieron sólo 2 de ellos".
A continuación, Espósito aseveró que "la ley de refundación es muy parecida a la carta de intención o proyecto que decidimos de conjunto con los miembros de la cooperativa y Kravetz (Florencia, abogada laboralista). Y por ello nos sorprende la actual actitud de los trabajadores. Es ilegítimo ceder el inmueble porque es un bien que se encuentra fuera de la quiebra".
"Además -finalizó diciendo la abogada de los accionistas de Mercotel- el inmueble se encuentra en una pésima habilitación y es un peligro para los mismos integrantes de la cooperativa. La justicia Contravencional lo clausuró varias veces pero no le dieron bolilla".