La entrada o la vida
Allá por los años 90, cuando cursaba en la Facultad de Ciencias Sociales, era común que los días de inscripción para un nuevo ciclo lectivo, se hicieran largas colas para obtener los horarios que uno deseaba, en lo posible con los amigos que iba haciendo a lo largo de la carrera. Esto implicaba levantarse temprano para hacer la correspondiente fila. Uno imaginaría que la gestión PRO no osaría copiar este tipo de prácticas pero....¡las han mejorado!.
Con la ?lección aprendida? del día de ayer con respecto a la celeridad para la entrega de acreditaciones para las películas que no cuentan con estreno de prensa, me dirigí a la Oficina del Bafici con una antelación de veinte minutos de la hora señalada. Al llegar, me di cuenta que había treinta y cinco personas delante. Solicité las acreditaciones para ?Z32?, ?Waltz with Bashir?, dos películas por demás recomendables, relacionadas con el conflicto de Medio Oriente.
La respuesta fue la misma de ayer: ?no hay más?, con el agravante de que si teníamos tres entradas a disposición, ahora se redujo a dos por día para los periodistas acreditados. Ante la pregunta lógica de ¿por qué es esto?, me sonrieron (con esa sonrisa tan buscada en los call center ??que tu voz suene con una sonrisa?-) y me dijeron esa era una nueva disposición.
Lo que molesta es que una gestión que vino montada en el caballo de palabras como ?eficacia?, ?eficiencia?, ?transparencia?, dignas de un catálogo de management, no las pone en práctica. ¿A quién se le ocurre abrir el sector de prensa a las 10 hs, para retirar entradas y demás, cuando las primeras privadas son a las 10.15, a una cuadra y con escaleras para subir? No es una cuestión de planificación sino de sentido común. Nada más. A menos que la organización del Bafici no le interese el buen trato al periodismo, no parece lógico lo que sucede. ¿Será muy difícil abrir a las 9.30? ¿O será peor pasar las películas a las 10.30? Porque, salvo alguna excepción, la puntualidad no es la que se dice como tal. Más aún, cuando los primeros cinco minutos de proyección, es publicidad de los auspiciantes del Festival. Llegué corriendo a la función con un salto digno de Yelena Ysinbayeva, dejando de lado todo tipo de animosidad que nuble mi sano juicio.
En lo que realmente importa, el cine propiamente dicho, tuvimos la dicha de ver dos muy interesentes propuestas. Acá van.
René
De Helena Trestikova. Con René Plasìl. Origen: República Checa. Duración: 83?.
Helena Trestiková filmó durante casi veinte años la vida de René Plasil, un adolescente checo que, durante la década del 80, tenía problemas de conducta que lo llevaron por el mal camino. Así, a través de los años, la vida de René pasa a ser un espejo de una generación desesperanzada y apática, sin mayores inquietudes, reflejo de lo que fueron el neoliberalismo de los 80. En el caso de René, va desarrollando su búsqueda de ?insertarse? en la sociedad a través de diversas salidas de la cárcel. Por su parte, el documental pone la historia de República Checa en paralelo a René, como una analogía de lo que (quizás) pudo ser y no concretó. Inclusive, se puede ver la relación entre la directora y lo que, a decir del propio René, sería su ?objeto de estudio?. Si alguien quiere relacionar a René con la fábula del escorpión, es posible, más aún cuando muestra su talento para la escritura. Trestiková realiza un documental de esos que atrapan y dejan el sabor amargo de una historia con un final extraño, para ver y analizar más de una vez.
Domingo 29 de marzo. Abasto Hoyts 5, 20.15 hs.
Jueves 2 de abril. Abasto Hoyts 7, 18.45.
Stalags ?Holocaust and Pornography in Israel- (Stalags ?Holocausto y pornografía en Israel).
De Ari Libsker. Fotografía: Uri Levi Levi. Edición: Morris Ben Mayor. Guión: Ari Libsker. Origen: Israel. Duración: 62?.
En la década del 60, comenzaron a circular en Israel, una serie de novelas gráficas llamadas ?Stalags?, con cierto tinte pornográfico, ligado al sometimiento en campos de concentración manejados por bellas mujeres SS que torturaban y castigaban a sus prisioneros hombres. A partir de estas novelas (que se vendieron masivamente en Tel Aviv ?se creía que eran norteamericanos los que la realizaban pero eran judíos israelíes), y en coincidencia con el juicio al jerarca nazi Adolf Eichmann, se abordan temas comprometidos y polémicos: la banalización del Holocausto y la relación entre los judíos sobrevivientes y los israelíes así como cierto complejo de Estocolmo mixturado de venganza en la conformación del Estado hebreo. Se realizaron entrevistas a los creadores de este género literario, historiadores y sobrevivientes que dan su punto de vista al tiempo que dejan ideas por demás interesantes para debatir. Excelente documental de Libsker para adentrarse en un tema sensible como el Holocausto pero desde otro enfoque.
Domingo 29 de marzo. Abasto Hoyts 4, 21 hs.
Viernes 3 de abril. Arteplex Caballito 2, 22 hs.