Balbi asegura que Buenos Aires está en un colapso urbano
El director del Ente de la Ciudad, Julio Balbi, se encuentra participando, como representante de la ciudad de Buenos Aires, en la "Segunda Feria Internacional de Transporte Masivo", que se realiza entre hoy y mañana en la Ciudad de Bogotá, Colombia.
De esta feria, organizada por TRANSMILENIO S.A., participan conferencistas nacionales e internacionales y más de setecientos asistentes representando a Latinoamérica y Estados Unidos. El eje central será un evento académico distribuido en sesiones plenarias y en conferencias temáticas conjuntas en las que se expondrán los más relevantes temas relacionados con el transporte masivo (infraestructura, movilidad, nuevos proyectos y nuevas tecnologías).
Balbi se refirió a la situación de la Ciudad de Buenos Aires, al expresar que "La ausencia de una mirada estratégica y un plan maestro de tránsito han llevado a nuestra ciudad a un colapso urbano. Un ordenamiento de tránsito debe contemplar todas las variables: circulación de vehículos particulares, transporte público y el modelo ambiental urbano. Los intentos orientados a descongestionarlo desalentando el uso de vehículos particulares han fracasado. En la ciudad de Buenos Aires se han ensayado parches que no llevaron a ningún lado, tal vez por un Estado ausente".
"Es necesario pensar la Región Metropolitana estratégicamente. El ferrocarril, el subterráneo y las líneas de colectivos deben responder a una planificación estratégica que incluya tarifas, recorridos, horarios y calidad de servicio. Se debe considerar al transporte público desde su función social y su importancia para el desarrollo económico. El usuario no debe ser un rehén y se deben respetar sus derechos. El proyecto transmillenium en Colombia, así como el Trans-Santiago en Chile, la experiencia de Curitiba, Brasil, con su Red de Transporte Integrado, son ejemplos a observar. Tenemos que trabajar pensando la ciudad de Buenos Aires más allá de mañana", concluyó Balbi.
Actualmente, el Sistema de TransMilenio es un componente fundamental de la estrategia de la movilidad de la ciudad de Bogotá , y hace parte del cambio estructural del transporte introducido en los pasados seis años. La experiencia de Bogotá es vista como un modelo para que otras ciudades puedan mejorar sus propias condiciones del transporte público.