Telerman: "Gestionamos en medio de la parálisis"
Si se intentara analizar como un sutil periodista, haciendo uso del género de "no ficción", aquel que inaugurara el escritor norteamericano, Truman Capote, con el voluminoso libro titulado "A sangre fría", puerto final de su soberbia cobertura periodística sobre un brutal asesinato en una remota ciudad de Estados Unidos; como vivió el jefe comunal, Jorge Telerman, las horas previas al discurso de balance de la gestión gubernamental, que realizó en la mañana de este jueves 29, en las instalaciones del Teatro General San Martín, se podría llegar a la conclusión de que el Jefe de Gobierno porteño no sólo destacaría, muy detalladamente, los logros de su administración, sino que además, aprovecharía las horas finales de su mandato para desmenuzar a ciertos políticos de la oposición, que durante la larga transición y aprovechando su poca participación mediática, debido a su no participación en lo que fue la campaña presidencial, lo criticaron con tonos agudos. Y algo sucedió en su siempre diplomática alocución, ya que sus dardos estuvieron bien dirigidos sin necesidad de nombrar al oponente de turno. "Lo que más resaltan los vecinos de mi gestión, no los políticos, ni los periodistas, cuando me cruzan por la calle, es la contundencia que le pusimos a la acción de gestionar, a través de numerosas obras", resumió en pocas palabras, uno de los que el peronista cree, fueron sus mayores logros.
Vestido con una camisa blanca y un saco claro, dando un look informal, utilizando el movimiento de sus manos para dejar un tema lo suficientemente claro y haciendo uso de la sonrisa cordial, para mostrar el balance final como un triunfo, Jorge Telerman, se dedicó a mostrar lo que cree son sus cartas ganadoras. "Aunque parezca mucho tiempo solo goberné un año y ocho meses. Para algunos parece más tiempo por el énfasis que le dedicamos a la acción, pero ni siquiera llegamos a los dos años. A eso hay que agregarle que me tuve que hacer cargo del Gobierno durante la mayor crisis política que vivió la Ciudad, luego de la destitución de Aníbal Ibarra. Por eso me propuse una agenda de acción en medio de la parálisis", manifestó el ex embajador en Cuba, al recordar los inicios de su administración.
"Luego de una tragedia tan terrible como fue la de Cromañón, la que todavía nos duele, la metrópolis entró en un proceso político de crisis, con lo cual una de mis primeras medidas de Gobierno fue impulsar, el diálogo con todos los sectores. Por eso armé mi Gabinete, no por cercanías partidarias, sino basándome en la diversidad y eficacia de los futuros ministros. Por eso los tres puntos clave del comienzo de mi mandato, fueron: la acción, el diálogo y la diversidad", señaló el jefe comunal en una parte de su discurso, para luego agregar: "Hago hincapié en la diversidad porque detesto, es más me producen una especie de revoltijo interno, las críticas demagógicas tanto de derecha como desde la izquierda y no se asumen las responsabilidades".
Una vez que se aseguró la completa atención del auditorio se dedicó a defender el proyecto de aumentar el impuesto (según las zonas) de Alumbrado, Barrido y Limpieza (ABL), que tantas objeciones le trajo desde el albertismo y el ibarrismo, quienes en su momento criticaron la iniciativa por sostener que el proyecto escondía un pacto político entre el telermanismo y el macrismo. "Hay que actualizar los valores del ABL, pero para hacerlo más equitativo. La Ciudad va a recaudar este año más con el impuesto a las patentes que con el del ABL y eso no sucede en ninguna metrópolis del planeta. De este tema no se hablaba porque era antipático, pero mucho más antipático es ir a pedirle de rodillas ayuda, a través de fondos, al Gobierno Nacional", expresó Georges al defender su iniciativa.
También, le dedicó un párrafo al tema de la autonomía y se jactó de que su administración colocó la cuestión como otra de sus prioridades. "Para nosotros el tema de la autonomía fue un emblema y no un antagonismo con la Nación. Cuestiones como el de la policía propia, el transporte y el traspaso del puerto, fueron ítems que planteamos en su debido momento", explicó el ex Secretario de Cultura.
"Este año y dos meses de gestión lo podemos dividir en tres partes centrales: la primera la de la consolidación del Estado capitalino a través de la acción de obras, luego nos toco la etapa menos grata, que fue la de la campaña electoral para jefe comunal, ya que no me gustó nada perder los comicios y por último la de seguir gestionando en una transición de seis meses, hasta el último día. Y creo que esta última etapa fue ejemplar porque gobernamos a pesar de haber perdido los comicios y a eso le sumamos, el dialogo franco con quienes nos sucederán. Un hecho inédito en las gestiones comunales anteriores. Por eso le deseo con sinceridad, a quien me suceda, que tenga éxito en su administración, porque yo amo a está Ciudad", aseveró el político que está por abandonar su puesto.
Hubo un momento en donde la emoción se apoderó del peronista afrancesado y sus palabras se entrecortaron, luego de ser interrogado por la forma en que preferiría que lo recuerden los porteños. "Pienso en mis hijos, Felipe y Catalina y me imaginó que jamás tendrán que bajar la cabeza por la calle, cuando escuchen que alguien pronuncia el nombre de su padre", señaló visiblemente afectado Telerman. Más adelantó agregó sobre el mismo tema: "Analizándolo creo que los capitalinos me recordarán por haber sido el gobernante que estuvo donde debía estar cuando las crisis se produjeron, haciéndose cargo de ellas y solucionándolas, porque ese es su reclamo. A poco de asumir se incendió un taller clandestino, donde hubo muertos y yo estuve inmediatamente en el lugar y ese gesto fue reconocido por los vecinos".
Por último, le volvió a disparar a sus opositores a través del tema del déficit. "Los que aseguraban que íbamos a dejar la Ciudad es default se equivocaron feo. Son los mismos que no pudieron ganar las elecciones a Jefe de Gobierno porteño. A ellos les digo que vamos a dejar las cuentas en orden, a lo que se suma una metrópolis en crecimiento". Y agregó: "La Ciudad de Buenos Aires está en una muy buena situación económica, dejamos como tiene que ser y como dijimos que iba a ser, una situación financiera que le va a permitir por supuesto pagar muy bien sueldos, aguinaldos, va a tener ciento y pico de millones en la caja, lo vamos a mostrar la semana que viene unos días antes de irnos y además un horizonte de recaudación formidable".
A la hora de las preguntas de la prensa le respondió a quienes resaltaron que no iba a poder gobernar durante los casi seis meses que duró la transición.
"Vieron, pudimos gobernar, molestándolos a ustedes todos los días inaugurando cosas, yendo día a día hasta el nueve de diciembre;conversando conjuntamente con las autoridades electas en el porvenir y nosotros gobernando estos últimos días, bien y con una encomiable y ejemplar transición", resaltó. Y agregó: "Tenemos que aprender los argentinos a llevar bien las instituciones, independientemente de si quien gobierna esa provincia o esa ciudad es amigo o adversario. La Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires si quieren resolver algunos de los problemas mas acuciantes que tenemos, tienen que pensar las cosas en conjunto, así que hago votos para que el dialogo entre quienes van a gobernar Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires próximamente, efectivamente sepan sentarse y hablar de cosas que además tienen que también traer a la Nación a esa mesa, porque hay muchas de esas cosas en las que tiene que intervenir el Gobierno Nacional", concluyó.