Macri volvió a hacer eje en la inseguridad
Los candidatos a jefe y vicejefa de Gobierno porteños de PRO, Mauricio Macri y Gabriela Michetti, aseguraron este viernes que el problema de la inseguridad en la Ciudad de Buenos Aires comenzará a solucionarse cuando se apliquen políticas activas reales que permitan la inclusión social de todos los ciudadanos.
"Trabajando sobre los motivos vamos a poder proyectar una ciudad más segura", afirmó Macri al ratificar por la mañana, junto a su compañera de fórmula, la puesta en marcha del plan integral de seguridad, durante la visita a un farmacéutico del barrio de Villa Ortúzar que fue asaltado casi 300 veces.
Michetti explicó, a su vez, que en caso de asumir en el Gobierno "coordinaremos todos los programas sociales para hacerlos más eficientes, empezando con los educativos y laborales, a través de incentivos a jóvenes con becas para que no abandonen la escuela o dándoles facilidades para que accedan a su empleo".
Macri y Michetti, junto al diputado nacional Eugenio Burzaco y el legislador porteño Marcos Peña, visitaron al farmacéutico Salvador Carmuccio, de 84 años, quien reportó haber sido asaltado casi 300 veces en el local que regentea desde hace más de medio siglo.
Carmuccio planteó su preocupación por la falta de presencia policial y las casas tomadas de la zona donde delincuentes establecen su base para cometer robos a los vecinos, razón por la cual el farmacéutico atiende a los clientes a través de una reja.
En la ciudad se denuncian 195 mil delitos por año, de acuerdo con datos proporcionados por el Ministerio de Justicia, aunque el número es aún mucho más alto porque sólo se denuncian solamente entre el 20 y el 25 por ciento de los delitos que se cometen.
Macri se comprometió a tener "una Ciudad de Buenos Aires segura, con equidad e inclusión social que favorecerá la cultura del trabajo, la educación y el respeto por los vecinos".
A los programas educativos y laborales se llevará adelante el plan de urbanización de las villas para que el Estado recupere la presencia que hoy no tiene.
"Las 300 veces que Salvador fue asaltado no es una sensación de inseguridad, son hechos reales que sufrimos todos los vecinos porque ya no podemos hablar de que este problema es exclusividad de uno u otro barrio", señaló.
El plan incluye la confección de un Mapa del Delito con la participación de los vecinos para que se identifiquen las zonas de mayor peligro donde poner todos los recursos para que no se produzcan más hechos.
Tener más presencia policial en la calle, trabajando para que los policías estén óptimamente capacitados y equipados con la mejor tecnología y que reciban un buen salario para que no tengan necesidad de hacer adicionales.
El caso de Carmuccio es tan ejemplar y concreto acerca del nivel de inseguridad que se vive en la Ciudad de Buenos Aires que salió publicado en varios medios.
Realizó numerosas denuncias y escribió columnas de opinión en diarios, así como demandó ayuda y subsidios por parte del Gobierno de la Ciudad que no fueron nunca contestados.
Desde el último robo importante tras lo cual le costo recuperarse a mediados de 2006 atiende con los estantes y cajones casi vacíos, vende a pocos clientes del barrio que deben encargar los medicamentos para evitar tener mercadería.
Junto a los bancos y los camiones de transporte de mercaderías, las farmacias se transformaron en un blanco predilecto de los delincuentes debido a la existencia de efectivo y medicamentos que pueden ser utilizados como drogas o por su alto valor de reventa en poco volumen.
Estos rubros suelen tener dificultades para asegurar sus negocios porque las compañías aseguradores los rechazan o solicitan primas altas como numerosos y costosos requisitos de seguridad.