"Los gremios no creían que íbamos a avanzar"
Cuando todos esperaban que enero fuera un mes de lo más tranquilo el Gobierno de la Ciudad metió los pies en el plato más caliente: el Sindicato Único de Trabajadores del Estado porteño (SUTECBA) y la obra social de municipales (ObSBA).
"Estamos dispuestos a empezar a darle un buen servicio a los empleados de la Ciudad, por eso es la decisión que se tomó", aseguró este jueves por Radio La Red el jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta.
Luego de resaltar que la medida había sido anunciada durante la campaña y que "incluso mandamos una carta a todos los empleados de la Ciudad diciéndoles que íbamos a hacer esto", Rodríguez Larreta manifestó que la reacción crítica del sindicato se debió a que "algunos no creían que íbamos a avanzar en una medida tan profunda".
"Hubo voces diferentes. Varios de los gremios de la Ciudad salieron a apoyar con mucho entusiasmo la medida -algunos gremios docentes, algunos gremios de empleados de la salud, que representan un altísimo porcentaje de los empleados de la Ciudad-, con lo cual ni siquiera la posición de los gremios es homogénea", manifestó.
Y puntualmente sobre las duras expresiones de los representantes de SUTECBA, dijo: "Obviamente los gremios que manejan la obra social, lo cual significa una enorme cantidad de recursos, salieron en contra. La mayoría de los empleados de la salud y la educación están a favor. Incluso hay reclamos ante la Justicia". Y agregó: "Una obra social no debería ser lo mismo que tener un negocio. La ObSBA es un ente público y una de las primeras medidas que se van a tomar es realizar una profunda auditoría para ver cómo se vienen manejando los fondos".
El segundo paso de la intervención resuelta por el Gobierno porteño sería la desregulación, la cual permitiría que los trabajadores municipales pudieran elegir libremente su obra social, pero también recibir trabajadores de otras obras sociales.
Y finalizando el Jefe de Gabinete habló sobre la no renovación de más de 2 mil contratos transitorios firmados el pasado año.
"Buena parte de los contratos que no se renuevan son de gente que entró en el último año para funciones que no eran necesarias. No sólo es necesario sacar al ñoqui, al que cobra y nadie conoce, también es necesario sacar a la gente que cumple funciones innecesarias o que van a la oficina y no hacen nada. Aquellos que trabajen bien, con dedicación y que tengan un trabajo necesario no van a tener ningún problema, quédense tranquilos que no van a tener ningún problema", concluyó.