Más problemas en el Consejo de la Magistratura
El Consejo de la Magistratura de la Ciudad no tiene quórum para tratar el aumento a los trabajadores, al menos hasta el sábado, día en que ya habrá regresado al país de un viaje, dicen que a Jamaica, el consejero Germán Garavano. En la reunión de este martes le aceptaron las renuncias a Carlos Balbin, representante de los jueces, y María Celia Marsili, que ingresó a la institución por el Colegio de Abogados, por lo que no hubo quórum para tratar el aumento salarial, ya que se necesita la presencia de siete de los nueve integrantes para tratar situaciones que puedan afectar el presupuesto de la institución.
Sin embargo, altas fuentes del Consejo de la Magistratura afirmaron que no se tomará ninguna decisión sustancial hasta que esté nuevamente completa la institución. Eso ocurriría el jueves 30 de junio, cuando la Legislatura le tomaría juramento a Jorge Caputo, en reemplazo de Marsili, y Guillermo Traici, por Balbin. El problema es que, según fuentes gremiales, Traici no querría asumir.
"Entiendo que no es el mejor momento para subirse al barco -indicó una alta fuente judicial-, pero espero que asuma porque sino pondría al Consejo de la Magistratura. Yo entiendo que, técnicamente, no podría asumir Ricardo Baldomar y habría que llamar a elecciones para designar al nuevo consejero. Eso dejaría al Fuero Contencioso Administrativo, que no es precisamente el más pacífico, sin representante por al menos tres meses. En todo eso tendrá que pensar Traici al tomar su decisión".
"Con el aumento ya otorgado, pero no pagado, pero se va a pagar con retroactivo, ya está firmado, el cargo más bajo tiene un sueldo de mano de 1.250 pesos promedio, y un juez de Cámara, promedio, cobra más de un juez del Tribunal Superior, 11.500 pesos", agregó la fuente judicial, según la cual "la diferencia con el enganche escalafonario con Nación, en el peor de los casos, es del 4 por ciento".
Dos resoluciones del Consejo de la Magistratura de 1998, la 37 y la 38, establecen que los empleados judiciales porteños deben ganar, debido a la mayor carga horaria, un 30 por ciento más que sus pares de Nación. Según expresaron frentes del Consejo, el Tribunal Superior de Justicia deberá decidir si estas normas internas son constitucionales.
En las altas esferas de la instituciones argumentaron que es un sector "muy radicalizado que tiene fines políticos" el que está promoviendo el paro, que ya lleva 23 días. Pese a los cruces, el paro estuvo a punto de levantarse la semana pasada cuando los consejeros ofrecieron una recategorización, que para la escala salarial más baja representaba un aumento del 35 por ciento. Sin embargo, la oferta fue trabada por las dos asociaciones de magistrados, según afirmaron fuentes gremiales.
Esas supuestas trabas consistieron en la reafirmación en tres cartas, fechadas el 1 de abril y el 15 y 17 de junio, del Colegio de Magistrados, Integrantes del Ministerio Público y Funcionarios del Poder Judicial de la Ciudad, que no se iban a permitir acuerdo que incumpla el enganche previsto por las resoluciones y confirmado por "distintos fallos judiciales dictados por ambas salas de la Cámara de Apelaciones del fuero Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad de Buenos Aires".
Por lo pronto el conflicto continuará con una asamblea interedificios que se hará en la sede Alem y el viernes con otra en Combate de los Pozos. El lunes se hará una marcha al Consejo de la Magistratura con la consigna "la justicia está de luto", en la que los empleados judiciales irán de negro. "Lo que está en debate ya no es la escala salarial sino el futuro de la justicia porteña", afirmaron frentes gremiales al respecto.