Gambaro: "El pulso de esta ciudad late desparejo"
Griselda Gambaro, una de las exponentes más prestigiosas de la dramaturgia contemporánea argentina, recibió hoy el título honorífico de "Ciudadana Ilustre de Buenos Aires" durante un acto en el que abogó por políticas públicas integrales de salud, educación, vivienda y empleo para lograr una "ciudad magnífica y socialmente equitativa".
"Todos sabemos que esta ciudad, tan hermosa en sus zonas privilegiadas, también es terrible en otras, aquellas donde la pobreza, el abandono y la marginación son implacablemente evidentes con sus niños en la calle, sus villas, sus habitantes sin techo, sus hospitales y escuelas con personal mal remunerado y en deficientes condiciones edilicias", dijo la escritora, de 81 años de edad, al agradecer la distinción.
El diputado Facundo Di Filippo (Coalición Cívica), autor de la ley 2.669 que la nombra "Ciudadana Ilustre de Buenos Aires", destacó la trayectoria literaria de Gambaro y sostuvo que con su obra "no sólo honra el arte, sino que también demuestra que es una artista comprometida con su época y con las causas sociales".
Luego, como una "perla", el legislador leyó unos párrafos del informe de la SIDE que el dictador Jorge Videla utilizó como fundamento del decreto que prohibió, en 1976, la novela "Ganarse la muerte". Allí se calificaba a esa obra de Griselda Gambaro como "una publicación que afecta la seguridad por su inmoralidad subversiva".
Durante el acto celebrado esta tarde en el Salón Dorado de la Legislatura porteña, según consigna el comunicado de prensa, la dramaturga agradeció la distinción como "una ciudadana común" y dijo que los habitantes de la ciudad "padecemos la burocracia de sus oficinas públicas, la polución ambiental, visual y auditiva, la mendicidad y drogadicción de niños y adolescentes, los nefastos planes para la salud mental donde cada decisión del Ejecutivo es una piedra que entorpece o acosa el trabajo de sus profesionales".
"El pulso de esta ciudad late desparejo en barrios cuyas condiciones respectivas crean segmentaciones socialmente injustas y urbanísticamente desafortunadas", subrayó Griselda Gambaro, tras lo cual expresó que de los poderes Ejecutivo y Legislativo "dependen las soluciones, sin que la inercia que provocan las muchas dificultades o la excusa de que provienen de gestiones anteriores, les impidan encontrarlas con la perentoriedad que exigen".
"Entonces, para que este honor que me otorgan sea verdadero y no ceremonia halagadora, sólo espero como ciudadana común la política que esta ciudad reclama: leyes y decisiones de Gobierno que no sean sólo multas, aumentos impositivos o soluciones fragmentarias muchas veces de dudosa prioridad, sino planes integrales con vistas al presente y al futuro de la ciudad magnifica y socialmente equitativa que Buenos Aires puede ser", concluyó.
Entre sus principales obras teatrales, premiadas en la Argentina y en el exterior, figuran: "El Desatino" (estrenada en 1965), "Matrimonio" (1965), "Las paredes" (1966), "El campo" (1968), "Nada que ver" (1972), "Decir sí" (1981), "La malasangre" (1982), "Real envido" (1984), "Penas sin importancia" (1990), "Es necesario entender un poco" (1996) y "Lo que va dictando el sueño" (2002).
Gambaro, nacida el 28 de julio de 1928 en la zona sur de la ciudad de Buenos Aires, también fue galardonada por varias de sus novelas, entre ellas, "Madrigal de la ciudad" (editada en 1963), "Una felicidad con menos pena" (1967), "Nada que ver con otra historia" (1972), "Ganarse la muerte" (1976, prohibida por la dictadura militar), "Dios no nos quiere contentos" (editada en 1979 durante su exilio en España), "Lo impenetrable" (1984), "El mar que nos trajo" (2001) y "Promesas y desvaríos" (2004).