Argentina lidera el ranking de créditos impagos
La Argentina registró el nivel de morosidad más alto de América Latina, con el 7,3% de los préstamos al sector privado en situación irregular. El dato surge de un informe de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban), que analizó el desempeño de 16 países de la región durante el primer trimestre de 2026. El promedio latinoamericano se ubicó en 2,78%, muy por debajo del indicador argentino.
El relevamiento también mostró la escasa profundidad del sistema financiero local. El crédito al sector privado equivale al 14,3% del Producto Bruto Interno (PBI), el porcentaje más bajo entre los países analizados, frente a un promedio regional del 47,3%. De esta manera, la Argentina combina una reducida oferta de financiamiento con una proporción elevada de préstamos en mora.
Los datos de Felaban se concentran en el sistema bancario tradicional, que administra casi dos tercios de los aproximadamente $14 billones en créditos irregulares. El resto corresponde a fintech, tarjetas de supermercados y cadenas de electrodomésticos, cooperativas, mutuales y otros proveedores de crédito no bancario. En total, cerca de 7 millones de argentinos mantienen deudas con entidades financieras y compañías del sector.
La morosidad aumentó en toda la región. La cartera vencida de los bancos latinoamericanos alcanzó en marzo un saldo cercano a USD 104.621 millones, un 10% más que en diciembre de 2025 y un 44% por encima del registro de un año antes. Después de la Argentina, los mayores niveles de irregularidad se observaron en Brasil, con el 4,3%, y Colombia, con el 3,7%; en el extremo opuesto quedaron República Dominicana, El Salvador y Uruguay.
El informe vinculó el bajo nivel de crédito argentino con la inflación, que desalienta tanto a los bancos a prestar como a las familias y empresas a endeudarse. Sin embargo, durante los últimos dos años el financiamiento creció debido a la desaceleración de los precios, la estabilidad cambiaria y el menor atractivo de los instrumentos remunerados del Banco Central. Esa recuperación ayudó a la actividad económica, aunque también estuvo acompañada por un incremento de los incumplimientos.
Otro dato de preocupación es el nivel de cobertura de los bancos frente a posibles impagos. En la Argentina, las previsiones alcanzan al 84% de la cartera vencida, por debajo del 100% considerado necesario para cubrirla completamente y uno de los registros más bajos de la región. Mientras el Gobierno sostiene que se trata de un asunto entre privados, especialistas y sectores de la oposición reclaman una mayor intervención del Banco Central para atender el impacto de la morosidad sobre los hogares y las empresas.