Si Macri sigue siendo la conducción del Pro y Bullrich su espada, el conflicto es a muerte. Si existe una opción moderada, ganará la política.
Juntos por el Cambio encontró su lenguaje, mientras que el oficialismo aún no lo definió.
En latín, el término se asociaba al estallido. En Argentina, significa eso mismo. No construir con los distintos, sino destruirlos. Dialogar no basta si no hay respeto.
Se trata de las plantas Brigadier López y Ensenada de Barragán. Se habrían vendido a “precio vil”.
Mientras que los contagios crecen, la intolerancia al encierro sirve como excusa para la oposición. Pero ni aún así convocan directamente a la resistencia.
La culminación de las tratativas alivianará la economía, pero la renegociación que viene será tan dura como la que acaba de culminar.
Muchas veces, la negociación política expone lo peor y no lo mejor de nosotros. Y las redes de textos cortos no ayudan a que aflore la filosofía, sino la bajeza.
Es posible que Guzmán extienda el plazo de adhesión a la propuesta argentina por dos semanas, después del 4/8.
No es el aislamiento el problema, sino el contagio. La angustia no tiene sentido. Parecen niños quejándose a sus padres porque no hay golosinas.
El CEO de BlackRock promueve el alza del dólar paralelo, no ofrece nada en la negociación de bonos de deuda, mientras teme que IShare se le vaya de las manos. Un cóctel explosivo.
Son la clave para que los beneficios del sistema lleguen alguna vez a los más pobres. Si el peronismo no trabaja con ellos, desaparecerá de la faz de la tierra.
Trump quiere al cubano-norteamericano Mauricio Claver Carone para el cargo. Argentina propuso a Gustavo Béliz. Trump tendría los votos, según Kozak.