Auto oficial, custodia y multas: los privilegios de Adorni tras renuncia
El exjefe de Gabinete Manuel Adorni continúa utilizando una camioneta oficial pese a haber dejado el cargo el pasado 27 de junio. Según una investigación periodística, el vehículo es una Toyota SW4 modelo 2022 perteneciente al Instituto Nacional de Promoción Turística (Inprotur), que había sido cedida a la Jefatura de Gabinete para el traslado del titular de esa dependencia y su comitiva.
La situación generó interrogantes sobre por qué el vehículo continúa siendo utilizado por Adorni después de su salida y quién debe hacerse cargo de las infracciones acumuladas. De acuerdo con los registros citados en la investigación, la camioneta acumula más de 50 multas en la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires, por un monto que supera los $10 millones, en su mayoría por exceso de velocidad.
El vehículo había sido cedido a la Jefatura de Gabinete mediante un permiso de uso firmado el 7 de enero de 2025. Desde Inprotur explicaron que la autorización contemplaba su utilización “exclusivamente como medio de transporte oficial del jefe de Gabinete de ministros y de su comitiva” y señalaron que la camioneta continúa bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete. Sin embargo, el actual titular del área, Diego Santilli, no habría utilizado ese vehículo.

Las infracciones también dejaron un registro llamativo en los últimos días. En la Ciudad figuraban cuatro multas recientes, correspondientes a fines de agosto y principios de septiembre, por un total de $1,8 millones. En territorio bonaerense aparecían otras 27 infracciones, ocho de ellas posteriores a la renuncia de Adorni, por unos $1,3 millones. Las notificaciones llegan al Inprotur, titular registral del vehículo.
El número de multas porteñas había sido incluso mayor: llegaron a aparecer 144 infracciones asociadas al dominio de la camioneta, de las cuales 41 correspondían al período posterior a la salida de Adorni del Gobierno y representaban más de $8 millones. Luego de que se constatara públicamente que el exfuncionario continuaba trasladándose en el vehículo, esas infracciones dejaron de figurar en el registro público. La investigación señala que esto puede ocurrir cuando las multas son pagadas o dadas de baja por un controlador de faltas.
El caso se conoce además en momentos en que Adorni debe responder ante la Justicia por la evolución de su patrimonio, en una causa por presunto enriquecimiento ilícito. A la situación del vehículo oficial se suma que el exfuncionario mantiene una custodia de las fuerzas federales. Desde el Ministerio de Seguridad explicaron que los funcionarios y exfuncionarios de alto rango pueden conservarla durante seis meses después de dejar el cargo, en función de una evaluación de riesgo.