La Caldera: “Hay que salir de la Ciudad”
?Somos seis personas que disfrutamos de hacer lo que hacemos: música. Y tratamos de que los mensajes que damos queden en la canción, para no cargar con un personaje que te termina morfando. Queremos que la música sea lo más importante. Todo lo demás es verso?, sostiene, casi sin pausa, Rodrigo Obando, cantante de La Caldera, banda de rock que ya transita su séptimo año de vida.
Luego, agrega que desde la banda el mensaje que dan ?pasa por lo que cada uno interpreta al escuchar las canciones, y eso es muy flashero, porque la gente remite a cosas que son increíbles, que no tienen nada que ver con lo que uno pensó al momento de hacer el tema. La interpretación va para distintos lados y esta buenísimo. Hasta ahora, no nos involucramos nunca en querer bajar líneas, si te digo ?levantamos la bandera de algo?, es mentira. Somos antipomelos, eso es lo único?, concluye, a modo de presentación de la banda, o aclaración, para luego no traicionar.
La banda se completa con Adriano Luzardi (batería), Fernando Bonassin (bajo), Juan Pablo Bongiovi (guitarra), Gabriel Morosi (guitarra) y Juan Pablo Arbelo (armónica). A mediados del año último lanzaron un nuevo disco, llamado Metrómonos, nombre que surge, según explica Obando, del trabajo de la grabación.
?Lo grabamos en tres días seguidos, en los Estudios Panda. Y para poder aprovechar al máximo el lugar, que es caro, hicimos una preproducción de un año y medio. Todo el trabajo nos llevó un tiempo largo, de mucho trabajo, y usamos mucho el metrónomo, que en un juego de palabras terminó surgiendo la palabra metrómono, que encierra, además de un montón de cosas personales, parte del laburo que se hizo para grabar el disco?, agrega.
?El arte del disco es particular: viene con un sobre de cuero para guardar la caja tradicional, más un sticker que sirve para ayudar al boca en boca. ¿Por qué decidieron agregar esto a la edición?
?Porque estamos en un momento en que todo el mundo dice que los discos no se venden más, que la música se consume por tema o canción, y buscando ir en contra de eso que se dice, tratamos de hacer una producción mini con lo que nos alcanzó a nosotros, para demostrar que se puede hacer algo copado y que no solo las grandes bandas y compañías pueden hacer algo así. Fue una tirada de 1.000 discos primero y 500 más al tiempo; se vendieron todos. Hicimos esa producción porque estamos pasando la barrera de los 35 años casi todos, y es dejar el legado a las bandas que recién arrancan, a las que les dicen que los discos no van, que no graben, y son todas malas noticias; les bajan los brazos antes de tener carreteo? Y además hay un gusto personal también.
?Internet está relacionada con la baja de las ventas. ¿Cómo ven el uso de la red para la música?
?La verdad que está buenísimo. Todo lo que sea para la ayuda de la difusión y dar a conocer la música está bueno. Antes publicábamos en radios grandes, que es un fangote de plata y tiene su llegada, pero decidimos cortar eso y probar y laburar por internet, Facebook y otras redes sociales. Y el resultado fue buenísimo; empezó a venir un montón de gente a los shows, por lo tanto eso es un resultado a analizar.
?Y si Internet es usado para descargar música, más allá de la difusión de los shows, ¿también lo ven como algo positivo?
?Nosotros fuimos a grabar a Panda, dedicamos infinitas horas mezclando y trabajando en los detalles; estuvimos viendo hasta la última minifrecuencia de agudos, pensando mucho y decidiendo; si eso después se descarga, se comprime y se escucha todo como el orto... Eso va en el gusto de cada uno. Hoy cambió el ritmo de todo, más que nada en las grandes ciudades; en otras más chicas o del interior el ritmo sigue siendo diferente. Nosotros acabamos de volver de gira y en las ciudades del interior el ritmo es otro, la gente toma las cosas diferente. No veo algo como malo o bueno, sino como diferente. Hay que tener tiempo para analizar un disco, la fidelidad, y para eso ya no hay tiempo, la gente se baja algo y sale a la calle. La gente ya no tiene tiempo para disfrutar de un disco; y el que lo tiene, lo disfruta mucho.
?Al estar de gira, ¿qué diferencias encuentran entre los lugares para tocar en Buenos Aires y en el interior?
?Las bandas de acá nos ponemos un techo para tocar, y de eso nos damos cuenta porque haciendo poco más de 200 kilómetros, los shows se disfrutan más; te reciben como si fueras algo excepcional, que va a dar un rato bueno, un espectáculo y se abren muchas más puertas. Hace muchos años dejamos de salir de gira, por otros temas, y ahora que lo pudimos hacer de nuevo, nos fuimos a 1.500 kilómetros, de Gesell a Puerto Pirámide y después a Viedma, recorriendo toda la costa. Y es increíble la recepción de la gente en el interior, hay que salir de la Ciudad, pero para eso te tiene que gustar la música, bancarte quizás dormir en carpa, armarte el sonido, porque no sos un rolling stone que salís del hotel y ya tenés el escenario armado con los equipos enchufados.
?¿Ya piensan en el disco que viene?
?Todavía no. Es la primera vez que hacemos un disco que le gusta mucho a la gente, que vendemos tantas copias, entonces lo queremos exprimir a full. Ya tenemos canciones nuevas, que mechamos en los shows, pero la grabación va a esperar. Además, el disco que viene queremos hacerlo todo en vivo, con los invitados y los fierros que metamos, grabarlo de primera toma como se hacía antes. Y eso también lleva su trabajo.
La Caldera.
Viernes 6 de abril en Niceto Club. Niceto Vega 5510.