Continúan las denuncias contra el hogar del Padre Grassi
No hay quien cuestione la importancia del desarrollo de la infancia ya que, "los niños son el futuro". Pero hasta que el futuro llegue, el presente de la niñez pareciera ser más oscura que el porvenir. El caso judicial, político y religioso expuesto públicamente días atrás y vinculado a abusos sobre menores alojados en el Hogar San José Obrero de la Fundación Felices los Niños, dejó en evidencia deficiencias en las medidas adoptadas en protección de la niñez en situación de riesgo.
"Es lamentable que la jueza (Myriam De Estrada) haya tenido que llamar al Arzobispado de la Ciudad de Buenos Aires (para que ejerza la guarda de los menores en situación de vulnerabilidad alojados en el hogar del Padre Grassi). En la Capital Federal la ley dice que el brazo ejecutor es la Dirección de la Niñez del Ministerio de Desarrollo Social de la Ciudad", remarcó la presidenta de la Fundación de Estudios e Investigación para la Mujer, Mabel Bianco.
A pesar de cuestionar la resolución de la Justicia, Bianco reconoció que "no hubo control del Gobierno de la Ciudad por lo que pasaba en el instituto, mal manejo, chicos en estado deplorable en la parte alimentación, edilicia y de educación, y denuncias de abusos".
Tras reconocer que los menores alojados en el hogar San José Obrero "son de la provincia de Buenos Aires" y que tras el desalojo ordenado semanas atrás "quedan muy pocos chicos", Bianco cuestionó duramente a la gestión macrista en lo referente a sus políticas de la niñez.
"Los institutos, llamados hogares, son aguantaderos. Muchos de estos chicos están años sin esfuerzos de reubicarlos en un ámbito familiar. En el área de la Niñez, menos del 5 por ciento del presupuesto está destinado a fortalecimiento de las familias y el 50 por ciento a instituciones (cuando la ley establece que la ubicación en instituciones de menores debe ser el último recurso). Seguimos institucionalizando a los chicos", concluyó ante los micrófonos de Radio Continental.