Con más restricciones, vuelven a permitir la construcción de torres
"Y llegó el día, aunque algunos pensaran que no íbamos a llegar". Ésas fueron las primeras palabras que dijo el ministro de Planeamiento y Obras Públicas, Juan Pablo Schiavi. El contexto era la presentación del nuevo decreto que regula los permisos de obras para construir en algunos barrios porteños caracterizados como "críticos". Y fue el propio jefe de Gobierno, Jorge Telerman, quien reconoció que se trata de una medida que genera "mayores restricciones, pero también beneficios y seguridad".
Luego de las explicaciones técnicas del ministro, el Telerman comenzó su discurso citando "al General". "Todos sabemos de quién se trata", sentenció y habló de las "virtudes de la comunidad organizada", y de los puntos más importantes del nuevo decreto, que deroga al 1929/06, que suspendía los permisos de obra nueva o ampliaciones por 90 días en Villa Urquiza, Coghlan, Núñez, Palermo, Villa Pueyrredón y Caballito.
Con la nueva disposición, los trámites que se encontraban suspendidos ahora deberán presentar un certificado de uso conforme que especifica la factibilidad del suministro de agua potable y desagües domiciliarios, avalado por el Certificado de Factibilidad Técnica e Hídrica expedida por AySA. O sea, no se puede construir en los barrios mencionados sin el certificado y la única excepción es Núñez. "Porque no presenta nivel de criticidad", apuntó Schiavi.
Además de Schiavi, también estuvieron presentes el procurador de la Ciudad, Agustín Zbar y el ministro de Gobierno, Diego Gorgal. Otra medida es que se reduce de 10 mil a 5 mil metros cuadrados la exigencia de evaluación de Impacto Ambiental.
Además, se crean dos espacios de discusión entre vecinos y gobierno. Una es la Comisión Interfuncional de Habilitación con representantes de los ministerios de Obras Públicas, Medio Ambiente y Gobierno) y el otro es el Comité de Coordinación y Planeamiento de Infraestructura. En este sentido, la cartera que conduce Gorgal se compromete a elaborar un programa de supervisión de obras.
"Nuestro pueblo no es un pueblo que discute cómo vivir, como sucedió en una época, ahora discute cómo vivir mejor. Crece el nivel de discusión y de debate. Por eso es que estamos creciendo como sociedad", expresó Telerman, en relación a la actividad de los vecinos y las instituciones que protestaron por la construcción indiscriminada.
Y agregó: "Esta disposición genera mayores restricciones, pero también beneficios y más seguridad. Hicimos bien en meternos en un conflicto que tenía caminos de dirimirse e la justicia. Así ganamos seguridad tranquilidad, seguridad jurídica y emocional con los vecinos".
Por último, el poder Ejecutivo envió a la Legislatura porteña el Plan Urbano Ambiental para dejar a discusión la ley marco a la que debe ajustarse la normativa y las obras públicas de la Ciudad.