Claudio Morgado: "Los porteños tienen muchas horas-medio en la sangre"
"Vengo de los medios, y tengo muy claro cómo actúan: día tras día están empeñados en horadar a Cristina, desde que este Gobierno tocó grandes intereses, a partir del conflicto con el campo. Soy de los que opinan que los medios generan la realidad; no que simplemente la reflejan. Directamente, la producen. Y los porteños tienen muchas horas-medio en sangre. No es casual que el kirchnerismo no haya podido entrar en las grandes ciudades, donde los medios son fuertes. En el interior no es así". El que habla no es Carlos Zannini, ni Carlos Kunkel sino el actor y conductor, y ahora diputado nacional por el Frente para la Victoria, Claudio Morgado. Asumió como diputado nacional en reemplazo de Rafael Bielsa: "Recorro los hospitales, y es realmente increíble el estado en el que están. La centralización de los recursos que puso en marcha Macri agravó aún más el deterioro en el que ya estaban. He visto gente que tiene que hacerse un trasplante y cuando consigue el donante, se tiene que ir a su casa porque no hay gasa, por ejemplo. Es agraviante para la gente".
Dejó el teatro y la televisión para dedicarse de lleno a la política, una arena en la que, según cuenta, entró sin mayores dificultades. Es más, le encanta. Sin embargo, le gustaría volver a dedicarse al arte para chicos. Y explica por qué: las primeras imágenes se crean en los años de infancia, dice. Y allí quiere militar Morgado: donde se genera todo.
"He visto cómo funcionan los grandes intereses, aunque en pequeña escala, en el Congreso, cuando quisimos tocar a la medicina prepaga para que brinde la atención básica a los discapacitados. Y te estoy hablando de montos mínimos, en relación a lo que se juega a nivel nacional. Les tocás un mango, y se te vienen encima. El kirchnerismo quiso cambiar una matriz de poder, y los grandes medios no se lo perdonan".
Se define como un "militante furioso" en favor de la inclusión de los discapacitados de la sociedad. Tiene un motivo sensible y personal: su hija nació hipoacúsica y como papá, sufrió en carne propia las dificultades sociales de la exclusión.
Primer conductor de TVR, junto con Fabián Gianola, Morgado se ha transformado hoy en un político K. En el Congreso nacional es presidente de la Comisión de Discapacidad y afirma convivir sin problemas con los macristas con quienes, casi siempre, vota en conjunto y por unanimidad.
-¿Y cómo fue el choque con la política?
-No lo sufrí. Me encanta. Realmente, a mí nadie me dice qué tengo hacer o me frena algún proyecto. Al contrario: cuando quise meterme con el tema de incluir los subtitulados para sordos en los canales de aire, o con la medicina prepaga, nadie me dijo: "ojo, cuidado con este" o "a este no hay que tocarlo". Para nada: yo digo que es Argentina año verde. Porque encima te acompañan en el embate. Estoy realmente muy contento. Este año han pasado cosas muy importantes, noticias que no salieron en ningún lado. Logramos que la Argentina se transforme en Estado miembro de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que tiene la misma importancia que un tratado de Derechos Humanos.
-Hay analistas que dicen que en 2009 nació un kirchnerismo negador. Quizá de una magnitud que si en lugar de ser un diputado K siguiera al frente de TVR, formaría parte de sus bromas. Es cierto que como usted dice, se han tocado intereses. Pero esa causa, tan K, suena un poco simple, ¿no cree que la ruptura de la relación entre el kirchnerismo y la sociedad es un poco más compleja?
-No, verdaderamente estoy convencido de que después de la 125 ?las retenciones al campo- se han tocado intereses tan grandes, que los medios empezaron, todos los días, con su trabajo sutil, a horadar a Cristina. Es todos los días un poco de daño. En el interior del país no existe esta animosidad que vemos en las grandes ciudades con el kirchnerismo. Y de una clase social, como las capas medias, que han sido las grandes beneficiarias de este modelo.
-Le cambio de tema: ¿se extraña Alberto Fernández?
-Sí, claro, cómo que no? Es un cuadro muy importante. Y un cuadro ejecutivo, que no es fácil encontrar o reproducir. Lo mismo sucede con Ginés: una lástima que lo hayamos perdido como ministro porque no sobran políticos con perfil ejecutivo.
Tiene cuatro hijos, y está casado con la misma mujer, Cecilia, profesora de expresión corporal, desde hace veinte años, con quien tuvo a sus chicos. La discapacidad de Manuela, su hija más grande, lo transformó, y probablemente lo hizo resiliente. La resiliencia, palabrita que viene de la física pero que pusieron de moda los psicólogos, es salir transformado de la adversidad. En su caso, fue por más: convirtió un dolor privado en ayuda pública.
"Quiero trabajar en la integración, pero en un concepto mucho más abarcativo, más amplio. Quiero poner énfasis en la convivencia de los chicos sin discapacidad con los discapacitados: tener el mismo territorio e integrar". Le apasiona comprender cómo las sociedades tratan el tema de la diferencia.
-Hablando de la diferencia. Si hay una cultura que las tolera muy mal esa es, justamente, la kirchnerista. El macrismo se queja por no haber podido lograr ni un solo acuerdo con el Gobierno nacional, simplemente por pertenecer a un espacio opositor.
-No estoy de acuerdo. Lo de Macri es incapacidad para gestionar. La subejecución del presupuesto no tiene nada que ver con el Gobierno nacional. Su gestión es un desastre. Basta ver la educación, los hospitales. La derecha gobierna para los grandes intereses.
-Las encuestas no reflejan eso, Morgado. La gente está bastante conforme con la gestión de Macri. Al menos, le sostiene el crédito.
-La gente votó a Menem. Y dos veces, a pesar del desastre que estaba haciendo.
-Debo decirle que también la votó a Cristina, y eso legitima a la Presidenta. Parece que bajo el mismo argumento, voto o encuestas, cuando favorece al kirchnerismo, la gente es maravillosa, pero cuando vota al otro, es reaccionaria y se deja manipular por los medios.
-Los medios ni siquiera manipulan. Hay dos teorías: que manipulan o que generan la realidad. En mi opinión, la producen. Y en la actualidad lo que producen es un limado constante y diario de la imagen presidencial.
-¿Cómo ve que Kirchner se haya acercado a Telerman y lo considere como un posible candidato para el 2009?
-Jamás votaría por Telerman. Está con uno o con otro, le da igual. Y yo todavía creo que en la política hay un límite.
-Y, digamos, que cuando uno vota, es interesante saber cómo y para qué lo hace. Últimamente, votamos oposición y ese voto fue para el oficialismo. Y también, viceversa. De locos, ¿no?
-Si, bueno, por eso. Como yo creo que las cosas no son así y que hay límites en los espacios, no me gustan los políticos como Telerman. No dejé de hacer teatro o televisión para avalar ese tipo de prácticas. Por suerte, no soy yo quien tiene la responsabilidad de armar los espacios. Así que llegado el caso que Telerman sea el candidato, esta vez me abstendré. Mi candidato capitalino es Filmus.
(PUBLICADO ORIGINALMENTE EN EL SEMANARIO NOTICIAS URBANAS Nº 168, DEL 25/12/08)