Publicado: 22/03/2007 UTC General Por: Redacción NU

¿Qué negocian en secreto operadores de Telerman y de la UCR?

Jorge Telerman, jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, dijo que hará público el nombre quien lo acompañará en la fórmula que competirá el 3 de junio recién después de Semana Santa. Así, desactivó las especulaciones y continúa las negociaciones
¿Qué negocian en secreto operadores de Telerman y de la UCR?
Redacción NU
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Telerman decidió que el nombre de quien lo acompañe en la fórmula que competirá el 3 de junio, se conozca después de Semana Santa. La cotización de unas y otros subía y bajaba al compás de las especulaciones mediáticas y el alcalde, hombre pragmátrico, habría dicho basta.

Basta de especulaciones y de operaciones pero no basta de reuniones. Hoy un matutino publicó una supuesta reunión en horas de la noche entre los enviados del titular del Ejecutivo, el secretario de Gobierno, Raúl Fernández y el ministro de Hacienda, Sergio Beros, con los tres papas de la UCR Capital, Jesús Rodríguez, Enrique Nosiglia y Rafael Pascual.

La versión no es disparatada y algunas de las cosas que se habrían discutido (y otras, negociado bajo caución), son de público dominio, en especial la presión que los radicales están ejerciendo sobre Telerman para colgar, bajo su fórmula, una lista de legisladores de ese origen -elegidos a dedo por el trío en cuestión.

El otro ítem a imponer (no se entiende a título de qué) sería el nombre de la vicejefa o jefe: quieren que sea radical, obvio, y ese deseo se tradujo ayer en una catarata de nombres que saltaron a la primera plana de los diarios, agencias, televisión, sitios webs, etcétera.

Pregunta que no está demás: y todo esto ¿a cambio de qué? En conversación con NOTICIAS URBANAS, el senador Rodolfo Terragno, que rechazó la candidatura a la vicejefatura después de almorzar con Telerman, confesó sin pudor que "un partido que sacó el 2 o el 3 por ciento de los votos en la última elección general, no puede imponer condiciones a nadie".

Terragno, anoche, no habría participado. No es de su interés el arreglo cupular sino la discusión de un modelo industrial-exportador, "que espero poder inaugurar alguna vez en este país".

El senador, además, no ignora que Rodríguez, Nosiglia y Pascual no es gente muy apreciada, y más importante, que la superestructura partidaria no entendió que algo como una fractura se abrió entre los dirigentes y los afiliados después de diciembre del 2001, como quedó demostrado en las cifras del 2003. Es más, Rodríguez se enfrentó a Pascual y Nosiglia en más de una ocasión aunque en esta etapa de vacas flacas entendieron los tres que mejor era "arreglar" hasta que pare el diluvio.

Este medio tuvo acceso al conocimiento de una breve pero firme discusión planteada en esa mesa de conjuras y conjurados: el reproche que alguno de los miembros del oficialismo comunal habría hecho al trío por el asunto de las boletas.

En rigor, que era una "avivada": la lista de la UCR, que los tres "capos" pretendería imponer, sería la primera de las boletas que al entrar al cuarto oscuro vería el supuesto votante de Telerman, que ni advertido o interesado demasiado, acaso confundiría con la lista del telermanismo puro.

Primer no rotundo para el trío. Lista, hay una sola (otras versiones hablan de dos, una encabezada por el K disidente Helio Rebot), pero nunca, en ninguna versión, una lista sólo de radicales. Telerman jamás mostraría ese nivel de debilidad aún si lo tuviera.

Segundo, la candidata: Silvana Giudici -a quien los radicales impulsan como vicejefa (el otro era Terragno, que se bajó)- tiene buen trato con el jefe de Gobierno, pero sumaría menos que Florencia Polimeni, que no sólo mostró cierta independencia de criterio sino que su radicalismo de origen no le impidió armar su propio bloque en la Legislatura, y votar, según los casos, alineado a unos y a otros.

El trío radical se habría llevado una promesa, eso sí: que las conversaciones con Telerman continuarían hasta el 27, fecha de la convención partidaria donde los armadores históricos querían dar muestras de que su vigor todavía prescinde de euforizantes.

Finalmente, a los funcionarios porteños les habría quedado claro que lo que convendría su jefe es sacar cuentas: una u otra candidata, en medio de esa crisis partidaria (la de la UCR), ¿suman como para acortar distancias con el posible ganador de la primera vuelta, el empresario Macri?

Porque si no suman, o el amperímetro apenas se mueve, ¿qué se gana y qué se pierde? Es la coyuntura ideal para la aparición o reaparición de una candidata de palo propio: la ministra de Derechos Humanos y Sociales, Gabriela Cerruti.

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