Investigan la represión en el partido Chicago-River
Este domingo los ánimos de los hinchas de Nueva Chicago estaban exaltados frente a la posibilidad de que el club de Mataderos perdiera su categoría. Un penal mal cobrado que River transformó en gol, hizo estallar los incidentes. La Policía Federal cargó sobre los hinchas del equipo local y comenzó la represión. Dolores Demonty, que tenía a sus hijos en el estadio, corrió hasta la cancha para tratar de evitar una posible desgracia.
"Con otra madre y otro chico nos fuimos a la cancha. Cuando llegué estaban los hinchas en la tribuna. No los dejaban salir. Comenzaron a tirar gases. Querían que salieran pero para después pegarles. Me insultó un oficial y nos pegaron cuando nos pusimos de escudo entre la policía y la gente", explicó a NOTICIAS URBANAS Doly, madre de Ezequiel, quien, en septiembre de 2002, fue torturado y arrojado al Riachuelo por efectivos de la Federal.
En el inmenso edificio de la avenida Belgrano y Virrey Ceballos, es que el jefe de la Policía Federal Argentina (PFA), Néstor Valleca, recibió a Dolores Demonty. Ella dio testimonio sobre el operativo policial, que no pudo ser registrado por los canales de televisión que aguardaban en el playón de la cancha por donde salieron los jugadores del equipo visitante.
La procedencia policial se investiga en un sumario interno de la fuerza.