Se unificarán los planes sociales
El Programa Ciudadanía Porteña, diseñado por la Secretaría de Desarrollo Social, unificará todos los planes sociales actualmente vigentes. El mecanismo que utilizará la cartera a cargo del vicejefe de Gobierno, Jorge Telerman, será automático, transparente y directo para las transferencias de ingresos a las familias en situación de pobreza y vulnerabilidad social. La medida entrará en vigencia en el 2006 y uno de los objetivos consiste en acabar con el clientelismo político.
Según un informe de la dependencia gubernamental, la medida está destinada a las familias en situación de pobreza, con al menos dos años de residencia en la Ciudad. Se repartirá entre: familias con embarazadas y/o niños y/o adolescentes de hasta 18 años; familias con adultos mayores de 65 años; familias con algún miembro discapacitado; y jóvenes de 18 a 25 años pobres que no estudian ni trabajan.
Con relación a la implementación y distribución de los nuevos beneficios sociales, Telerman afirmó: "Se implementará a través de una tarjeta de débito con la cual los beneficiarios podrán realizar compras en negocios de la Ciudad y que reemplazará a la totalidad de los planes sociales que hoy están diseminados. Ese dinero garantizará a las familias estar por encima de los niveles de indigencia".
El beneficio consta de un subsidio mensual equivalente al costo de la canasta alimentaria estimada y actualizada por el INDEC. El subsidio no tendrá un monto único y será calculado en función de la composición familiar, considerando al adulto como parámetro para su estimación. En el caso de los menores, la titular será la madre, que tendrá diversos compromisos, como el control a la asistencia escolar y sanitaria de los chicos de 0 a 18 años. Por otro lado, para los jóvenes de 18 a 25 años pobres que no estudian ni trabajan se establecerá un subsidio de 200 pesos siempre y cuando certifiquen reinserción y retención en el sistema educativo.
Para garantizar los derechos básicos de los niños y adolescentes, asegurando el control de salud y la asistencia escolar, Telerman señaló: "Se lo concibe así como una beca de desarrollo humano desde los 0 a 18 años que apunta a interrumpir los mecanismos intergeneracionales de reproducción de la pobreza y la desigualdad, equiparando oportunidades respecto a los chicos de otros sectores".
La reestructuración que intenta realizar el Gobierno de la Ciudad, para la que ya se está realizando un censo poblacional en todas las villas de emergencia, prevé que los nuevos subsidios no sean incompatibles con otros programas de transferencias de ingresos, como pensiones, Planes Jefes y Jefas de Hogar, etc. En estos casos se deducirá del monto del subsidio del programa, la prestación que estén recibiendo.