“Macri no puede apurar a nadie”
Ante las reiteradas declaraciones públicas del jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri, reclamando la intervención del Gobierno nacional para que se efectúe el desalojo de predios que se mantienen ocupados y cuestionando la decisión de la ministra de Seguridad, Nilda Garré, de confirmar la orden a las fuerzas de seguridad de no utilizar armas de fuego para reprimir conflictos sociales y manifestaciones, el jefe de Gabinete nacional, Aníbal Fernández, tomó la palabra y disparó contra el líder del PRO.
?Decir que Macri hackea el gobierno nacional es algo erróneo, Macri no puede hackearse ni a si mismo. No hemos cambiado de política, el tema de sacar las armas de fuego a los policías data del año 2004, en ese entonces con Néstor (Kirchner) decidimos que las fuerzas no puedan llevar armas de fuego. Cuando hay un reclamo no es necesario el arma de fuego?, sentenció el funcionario kirchneristas por Radio Del Plata.
Y remarcó: ?Mari no puede apurar a nadie, ya demostramos lo equivocado que estaba en el parque Indoamericano. Nosotros resolvimos este problema con política sin usar ningún sólo palo?.
Fernández también se refirió al costo político de la toma en Villa Soldati. ?Creo que los dos pagaron costo político, una parte Macri y una parte el Gobierno Nacional. El Gobierno cometió el error de culpar a (Eduardo) Duhalde, y el culpable ha sido Macri.
La actitud de Macri fue lamentable, cometió un error garrafal. Macri es el verdadero causante del conflicto?, afirmó.
Por último habló sobre la problemática de la vivienda y señaló que ?ahí también le cabe responsabilidad al Gobierno de la Ciudad?.
?La Ciudad de Buenos Aires hoy tienen un déficit habitacional de 500.000 personas. En los últimos 4 años se construyeron solo 450 viviendas. Yo planteo la necesidad de no maltratar a esa gente que no tiene un techo. Nos venimos a enterar ahora los porteños que en las villas de emergencia se pagan alquileres. Para resolver este problema hay que resolver el problema habitacional, y no pensar que estos sectores marginados son delincuentes. La inseguridad es otra cosa, acá la única inseguridad es que hay pobres ocupando espacios públicos. La inseguridad son los muertes, los asaltos, los delincuentes, las tomas de rehenes. Para eso los 6000 gendarmes en la calle es un buen dato?, concluyó.