Banderazo Nacional contra el recorte del Programa de Cardiopatías Congénitas
En Argentina, se estima que cada año nacen alrededor de 7,000 bebés con malformaciones cardíacas, de los cuales casi la mitad (50%) requiere cirugía para sobrevivir. Sin embargo, en los primeros días de enero de 2026, se anunció el ajuste y desmantelamiento del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas (PNCC) del Hospital Garrahan, dependiente del Ministerio de Salud. Esta decisión se materializó con la no renovación de contratos de tres de los siete cardiólogos especializados que coordinaban el programa, así como la dimisión de otros integrantes del equipo.
La situación fue confirmada tras el desplazamiento de la cardióloga pediátrica María Eugenia Olivetti, quien lideraba la atención en todo el país junto a un equipo de expertos del Centro Coordinador de Cardiopatías Congénitas. Lucía Wajsman, de la organización Cardiocongénitas Argentina, expresó su preocupación: "Hoy no hay médicos cardiólogos especializados que estén a cargo del programa. Estamos viendo qué pasa con los pacientes que están naciendo en este momento”, alertó, enfatizando la responsabilidad del director adjunto del Garrahan, Dr. Guillermo Moreno.
Wajsman relató su experiencia personal con el programa, mencionando que Olivetti había dado el alta a su hija tras 18 años de atención. "Al PNCC no lo pueden cerrar porque para eso tienen que derogar la ley votada hace tres años", agregó, señalando que la eliminación del programa deshumaniza a quienes dependen de estos servicios. Las familias afectadas por esta decisión no han permanecido en silencio; se reunieron con legisladores del bloque Fuerza por la Ciudad para expresar su preocupación y discutir los próximos pasos a seguir.
Nos reunimos con la ONG Cardiocongénitas y el colectivo Soy Garrahan para abordar la urgente necesidad de garantizar el pleno funcionamiento del Programa de Cardiopatías Congénitas, una política pública fundamental para el cuidado de la salud infantil. pic.twitter.com/GrOTM753Qt
— Legisladores Fuerza por Buenos Aires (@diputados_caba) January 9, 2026
Durante esas reuniones, los colectivos presentes denunciaron que aunque el Ministerio de Salud no ha negado el ajuste y desmantelamiento del PNCC, el argumento oficial sostiene que, dado que nacieron menos bebés en 2025, no hace falta un programa con tantos especialistas. Wajsman se opuso a este razonamiento, afirmando que “es una aberración por donde se lo mire”, y destacó que, pese a los cambios, continúa habiendo miles de casos anuales que requieren atención especializada.
La Federación Argentina de Cardiología (FAC) ha indicado que el Centro Coordinador de Cardiopatías Congénitas del Hospital Garrahan, ahora desmantelado, realizaba cerca de 800 procedimientos quirúrgicos al año y atendía más de 6,000 casos. La eliminación de este equipo de especialistas plantea serios riesgos para la salud de los recién nacidos. En respuesta, organizaciones civiles y familiares han convocado a un banderazo nacional para el 1 de febrero de 2026, en defensa del programa y la salud de sus hijos.
Preocupación y banderazo
La información difundida desde el Ministerio de Salud que resolvió reorganizar y optimizar el funcionamiento del PNCC, ante el exceso de personal y su continuidad operativa a través de un equipo administrativo y la coordinación médica del director del Hospital Garrahan, no redujo las preocupaciones de colectivos de familias ni de las organizaciones que advirtieron sobre los riesgos de ajustar y desmantelar a un equipo de especialistas de la coordinación de un Programa que funcionó durante 15 años, con alrededor de 7000 bebés nacidos al año con cardiopatías y necesidad de cirugía en el primer año de vida en cerca del 50% de los casos.
De acuerdo a los datos difundidos por la Federación Argentina de cardiología (FAC), el Centro Coordinador de Cardiopatías Congénitas del Hospital Garaham desmantelado por Javier Milei, logró concretar alrededor de 800 procedimientos quirúrgicos por año y atender más de 6000 notificaciones en el mismo lapso.
Por tal motivo, organizaciones civiles, sociales y los colectivos de familias resolvieron realizar un banderazo el próximo primero 1 de febrero de 2026 en defensa del Programa y la salud de sus nuestros hijos.
La convocatoria expresa un sentimiento de urgencia: "Hoy hablamos porque ese sistema está dejando de funcionar”, señalaron, destacando la importancia del PNCC para garantizar la detección, derivación y traslado de bebés con patologías cardíacas. La manifestación busca reivindicar la continuidad de este programa vital para tantas familias argentinas en un contexto donde la atención médica adecuada puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.