Alcón y Carnaghi por la identidad
Alfredo Alcón y Roberto Carnaghi se muestran comprometidos con su participación en la nueva propuesta de Teatro x la Identidad, la agrupación que, desde el ámbito teatral, colabora con las Abuelas de Plaza de Mayo en la búsqueda de nietos apropiados durante la última dictadura militar. Ambos actores comparten con Joaquín Furriel, Juan Gil Navarro y demás elenco, en el Teatro Apolo (Corrientes al 1300), la excelente puesta de Rey Lear, de William Shakespeare, que dirige Rubén Szuchmacher. En esta oportunidad, el aporte especial de Alcón a las Abuelas fue el de leer, fuera de programa, un texto referido a la lucha por la identidad de las personas. ?El texto lo lee Alfredo pero todos participamos y decimos que estamos de acuerdo con esta idea de que la gente escuche y sepa de qué se trata. Que se entere. Nosotros estamos orgullosos de poder participar y nos parece un deber hacerlo?, afirma Carnaghi. A su lado, Alcón asiente y señala que, para él, ?es muy interesante la lectura de un texto al final de la obra que no esté dentro de ella?. ?Y al margen de la obra ?retoma Carnaghi? nosotros, como seres humanos, participamos de esta lucha de Abuelas por encontrar a esos chicos. Aportamos nuestro granito de arena. Levantamos la mano y decimos: ?Señores, estamos presentes?.?
?¿Cómo ven el cruce del arte con la política?
A.A.: ?La política es parte del ser humano y del pensamiento. Todo es político. Si uno se calla, está haciendo política. Si uno habla, también está haciendo política. No hay manera de no hacer política. Es decir, eso de ?yo no tengo nada que ver con la política?, es una política peligrosa.
R.C.: ?Vos preguntás si es una manera de hacer política, y eso justamente es lo que uno entiende entre comillas, como que ?hacer política? es una mala palabra. Y no es así. Nosotros estamos de acuerdo con esto, con lo que se está haciendo, y no a favor de un gobierno. Estamos de acuerdo con las Abuelas, con este inmenso trabajo que están haciendo. Y hacemos política porque decimos ?estamos a favor de esto?, dado que hay gente que dice que hay que dejar de lado el pasado, que no hay que meterse más con eso. Que el pasado ya está y hay que mirar el futuro. No digo quiénes son pero ya se sabe. No estoy de acuerdo con eso y es lo que vamos a decir arriba del escenario.
?Les cambio de tema: ¿Tienen alguna opinión en cuanto a la Ley de Radiodifusión?
A.A.: ?Serían muchas horas de debate. En mi caso, no estoy empapado con el tema como para ponerme a hablar. Creo que se opina demasiado. Somos muy opinólogos en la Argentina. Lo mismo pasó con la gripe A. Todo el mundo sabía lo que había que hacer. Enseguida sabíamos todo, de todo.
R.C.: ?Tampoco conozco el tema en profundidad, pero lo que puedo decir es que hay que buscar una ley que nos sirva a todos los argentinos de forma democrática y no a determinados partidos o medios. Que vos puedas decir lo que quieras pero no a favor de uno ni de otro. De verdad, lo único que pido es que se pueda discutir y hablar, pero no diciendo ?me conviene a mí o no me conviene?. Eso no. Una ley que sirva a la libertad, para que todos podamos decir lo que queremos y para que nadie coarte lo que uno quiere decir. Creo que esto es lo que hay que discutir.
?¿Qué opinan de los artistas que cuando se tocan temas políticos dicen ?yo no me meto porque contamina mi arte??
A.A.: ?Lo que contamina el arte es el no meterse. Los que se esconden detrás de un ?supuesto? arte para no opinar como seres humanos sobre la vida, la justicia o la injusticia. Los que no tienen una mirada cambiadora de un mundo injusto sino que se resguardan en el brillo y la tontería, que es lo peor que tiene nuestro oficio (que, como tal, tiene lados buenos y malos). Esos son los peligrosos.
R.C.: ?El arte, si es arte, de algún modo está conectado con la realidad. No podés evadirte del país y del momento en que vivís. Hagas lo que hagas. Si es arte o no es arte, es otra cosa. Pero que si llega a ser arte, seguro que de alguna manera dicen ?éste es mi pensamiento?. No hay manera de no ?contaminar? el arte. Si alguien sostiene lo opuesto, sería un idiota.
A.A.: ?Además, es imposible lo que dice. No hay acto que no tenga implicancia política. Si hablás o si callás.
R.C.: ?Siempre estás haciendo política.