Publicado: 08/01/2011 UTC General Por: Redacción NU

“Ya no tengo a quien fotografiar”

Por el mandato familiar dejó medicina. Así, como diría Rodolfo Orozco, “tocó con todos”. Pettinato le dio su primer trabajo. Y sólo pagaría para ver a Divididos y La Renga, “que son un fenómeno sociológico”.<br />
“Ya no tengo a quien fotografiar”
Redacción NU
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Elegir la fotografía tiene que ver un poco con lo que es la familia Frati. Somos italianos, y en mi árbol genealógico, mi abuelo Frati Blasetti era pariente de Alessandro Blasetti, uno de los padres del neorrealismo italiano. Entonces, mi familia se divide entre médicos y artistas. Estudié medicina y en cuarto año dejé para dedicarme a la fotografía. Antes era difícil y complicado ser fotógrafo, la época política que vivía el país tampoco ayudaba mucho.

Fui un fotógrafo que se volcó hacia la música y al rock, que fue la música con la que crecí. Mi infancia tiene que ver con los Beatles. Let It Be, salió acá con un álbum de fotos de una calidad increíble. Vi ese libro y me mató. Además, mi padre era médico y en la sala de espera estaba la National Geographic: fotos del mar, las montañas, los bosques. Mi infancia fue crecer con los Beatles y con las fotografías de la National Geographic.

Me di el lujo de trabajar en El Expreso Imaginario siendo el más chico de los fotógrafos. Fue (Roberto) Pettinato el que me dio mi primer trabajo. Pegué primera fila en Obras para ver a Almendra con un amigo. Saqué como diez rollos y mi amigo se tomó el trabajo de hacer un book y lo llevó al Expreso. Pettinato lo ve y le dice: ?¿Vos sacaste estas fotos??. ?No?, le dice mi amigo. ?Decile que me venga a ver mañana?, responde Petinatto. Yo era lector de la revista. Fue la cuna de grandes periodistas, como Rosso, Kleinman, Adriana Franco, Sandra Russo. Pettinato me dice: ?¿Vos sacaste estas fotos? Tenés trabajo. Andá a verlo a Ohanian?. Cuando me ve Ohanian, me dice: ?Vos sos el fotógrafo, ¿por qué no viniste ayer? El disco de Almendra ya fue a prensa y tendrían que haber estado tus fotos?. Después salió en el CD. Ése fue mi primer trabajo profesional, en el año 79.

Impasse 1: Frati nos recibe en la Sociedad Italiana de Morón. Grabador de por medio, van y vienen anécdotas de músicos a los que uno admira y que Fito pudo retratar.

Ser percusionista de Los Abuelos de la Nada fue un chiste de Miguel que, entre bambalinas, me invitó a salir en la foto cuando llegó el fotógrafo de El País de Montevideo. Miguel, para mí, siempre fue un juglar. Era un personaje muy especial. Teníamos muy buena relación. Cuando vivía en la calle Serrano, por Palermo, íbamos a comer a Kentucky, una pizzería bastante ?tugurienta? en esa época, de la que me acuerdo que tenía un muy buen moscato. Un día, me fui a pasear con él y Polo Corbella. Después, comimos con Andy Cherniavsky y Andrés Calamaro. De repente, salió una luna hermosa y Miguel me dijo ?Fito, Dios hizo arte aquí?. Miguel solía tener esas frases. Pappo era otro baluarte, y más allá de su imagen, era un tipo cálido y tierno. Cuando Spinetta Jade toca en el Premier, en el 82, Pappo viene a hacer el solo de ?Digital Ayatollah?. Me ve y viene hacia mí con una sonrisa, por lo que le saqué una foto divina. Otra vez, en la cancha de San Lorenzo, me hizo un chiste diciendo: ?Fito, nunca un poste, nunca una pala, nunca un pico?, y me palmeteó la espalda. Un tipo muy querible. Me afectó mucho su muerte.
El fotógrafo ?oficial? y amigo de Spinetta es Eduardo ?Dylan? Martí, pero tuve la suerte de compartir muchos momentos con Luis Alberto, que me brindara su amistad, su casa, su familia. Seguirlo a Luis Alberto fue, en cierta forma, trasladar su ejemplo a mi fotografía; la dignidad de un artista completo y una personalidad abismal. Luis Alberto es un tipo digno al igual que León Gieco, Gustavo Cerati, Hilda Lizarazu o como lo era Beto Satragni. En cambio, Charly es todo un personaje. Crecí con él. Sui Generis vino a tocar al colegio Ward en el 73. Crecí con Charly. El súmmum de Charly fue La Máquina de Hacer Pájaros, y eso que con Serú Girán tengo una debilidad, ya que lo considero uno de los tres grupos más grandes del país, junto con Almendra y Soda Stereo. Serú eran cuatro músicos increíbles, cada cual con su personalidad y su orgullo, por así decirlo. Me acuerdo el día que tocaron en la Rural y juntaron 30 mil personas. También recuerdo una prueba de sonido que no me voy a olvidar jamás, que fue la de Peperina. En mi vida escuché un grupo sonar de esa forma.

Impasse 2: El calor hace que hablemos con Fito en el patio de la Sociedad Italiana. Viajamos al pasado del rock y volvemos al presente. Tiene una visión crítica que uno, sin duda, también comparte.

Estuve con todos pero me quedaron afuera Sumo y Virus. Federico Moura me pareció un adelantado. Un gran músico y otra persona digna. La forma en que se bancó su enfermedad fue de una dignidad a toda prueba. Gustavo Cerati es un artista excelso, y eso que era el Soda con el que menos relación tenía. Con Luis Alberto, Miguel, Javier Martínez y Charly, son los mejores letristas de rock. Cerati tiene cosas buenas. Lo que le pasó me produjo una gran pena y te puedo asegurar que Luis Alberto está muy triste al respecto. Para Gustavo, Luis Alberto era Dios y compañía. Tengo fotos de Soda en las que Gustavo se paraba igual que Spinetta. La última vez que lo vi fue cuando compró una casa en la calle Urquiza al 1700, en Florida. Un día salgo para hacer unas fotos y escucho una voz muy particular que me dice: ?Los fotógrafos del rock me tienen harto?. Era Gustavo, que me dijo: ?Mirá que nos juntamos con los pibes, ¡eh!? El artista es un ser especial. Podés tener un territorio en común con el artista en tanto él te lo permita.

El año pasado cumplí 30 años con el rock. La frutilla del postre hubiese sido hacer las fotos de Luis y las Bandas Eternas, pero no pude porque me lesioné jugando al fútbol y estaba con una férula. A los Redonditos los vi dos veces en mi vida. Era una banda grosa, que va más allá de lo musical, tendría que explicarlo un sociólogo. Hoy, siento que no tengo a quien fotografiar. Uno dice por cual grupo pagaría una entrada: sería por Divididos y quizás La Renga, que también son para un sociólogo. Nada más. Ojo, también es difícil ser músico. No es una excusa pero tampoco veo talento. Acordate que Spinetta hizo ?Muchacha (ojos de papel)? con 18 años, y Charly tenía 19 cuando hizo ?Botas locas?, por la colimba. Para mí, ir a comprar un disco era una ceremonia. Hoy, lo bajás y está todo bien. ¿Y la fotografía de Martí y los dibujos de Rocambole?

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