Por peligrosa, la Justicia frenó una obra en el Bajo Flores
El juez porteño Guillermo Treacy ordenó la paralización de una obra en el Bajo Flores que consistía en la remoción de los techos de 600 casas que tenían amianto, una sustancia cancerígena. Para continuar con el emprendimiento, impulsado por el Gobierno de la Ciudad a través del Instituto de la Vivienda (IVC) (y, a su vez, a través de una empresa tercerizada), la justicia exigió que se realicen nuevos estudios y se tomen los recaudos necesarios.
Además, citó para el próximo martes al Gobierno de la Ciudad y la empresa constructora para dar sus explicaciones. Las obras se estaban realizando en el barrio Illia, donde viven más de 7.200 personas. Para su fallo, el magistrado dio lugar a una presentación de la Asociación Argentina de Expuestos al Amianto (ASAREA).
"Para proceder a la remoción del asbesto (o amianto) instalado deben respetarse ciertas normas de seguridad. Ello es así por cuanto no existen dudas acerca del efecto nocivo que para la salud acarrea la exposición", dice el fallo judicial.
Además de frenar las obras, el magistrado citó al IVC, a la empresa que ganó la licitación para llevar a cabo los trabajos (Rentsur SA), al Gobierno de la Ciudad y a los representantes de los vecinos a una audiencia para el próximo martes. Sin embargo, todavía no emitió opinión sobre el estudio de impacto ambiental solicitado.