Exigen que se incremente la partida para Educación
Antes de finalizar este año, la Legislatura porteña debe sancionar el proyecto de Presupuesto para 2003, por lo que los legisladores han comenzado a manifestar su opinión sobre la propuesta enviada por el Ejecutivo de la Ciudad. Uno de los diputados que expresó su disconformidad con la distribución de partidas para el año próximo fue Patricio Echegaray (IU) quien, entre otras cosas, no está de acuerdo con el presupuesto adjudicado al área de Educación.
Echegaray sostuvo que "el proyecto presentado por el jefe de Gobierno porteño expresa claramente que este gobierno de la 'tercera vía centro-progresista' no se propone responder a las necesidades educativas de nuestro pueblo, sino sólo administrar esta economía de penuria, ya que se propone continuar transfiriendo a nuestro pueblo las consecuencias de la crisis económica más profunda y extendida de su historia".
En un informe elaborado por el diputado por Izquierda Unida se señala que "habiéndose desoído nuestra iniciativa de elaborar un presupuesto para el año 2002 que atendiera la emergencia económica y social, los legisladores de los partidos del sistema -radicales, frepasistas, justicialistas y otros menores- aprobaron el 30 de diciembre de 2001 una ley de superpoderes que prorrogó el presupuesto del año 2001 con las correcciones que el Ejecutivo quisiera hacer. Una de las llamadas correcciones que Ibarra realizó fue reducir las partidas asignadas a la Secretaría de Educación, pasando de 953 millones de pesos aprobados para el año 2001 a 905 millones para el año 2002".
"Ahora -agrega- presentan un proyecto donde se presupuesta para el año 2003 la suma de 948 millones de pesos, con un incremento teórico respecto del año 2002 de 43 millones, aunque sigue siendo menor que el que se había previsto para el año 2001. Por lo tanto Ibarra, durante el año 2003, se propone gestionar una educación con una reducción real del gasto del 40 por ciento respecto del ya recortado presupuesto del año 2002, y ello sólo puede realizarlo degradando más aún la educación pública y descargando el peso de la crisis sobre los trabajadores de la educación".
Entre otras cosas también menciona que "pese al proceso inflacionario que se desarrolla en nuestro país no se ha previsto ninguna recomposición salarial para el personal docente. Vale la pena recordar que el congelamiento salarial lleva más de 10 años en nuestra ciudad. Sólo en concepto de ajuste de los salarios docentes para recomponer el valor real que tenía a fines del año 2001, este año deberíamos aumentar la partida de Gastos en Personal para la planta permanente y temporaria de la Secretaría de Educación en 550 millones de pesos, o sea, en un 84 por ciento".
"Y ello sin considerar que los maestros de esta ciudad, además de haber dejado de percibir el llamado Incentivo Docente, no han recibido los magros 100 pesos que 'en negro' han cobrado los trabajadores privados", concluyó.