Bloque de gobernadores del PJ contra la reforma laboral
Seis gobernadores peronistas volvieron a coordinar una estrategia común para enfrentar la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, al considerar que varios de sus puntos avanzan sobre facultades provinciales y afectan derechos laborales consolidados. Convocados por Axel Kicillof en Buenos Aires, mandatarios y funcionarios laborales de distritos gobernados por el PJ analizaron los principales aspectos de la Ley de Modernización Laboral y coincidieron en rechazar lo que consideran una centralización de atribuciones en detrimento del federalismo.
Durante el encuentro se revisaron al menos 13 aspectos críticos de la normativa, entre ellos modificaciones vinculadas a la administración laboral provincial, regulación del empleo y competencias jurisdiccionales. Los participantes advirtieron que la reforma no solo flexibiliza condiciones laborales, sino que también limita la capacidad de las provincias para intervenir en áreas clave de fiscalización y protección del trabajo.
Como resultado de la cumbre, los gobernadores suscribieron un documento conjunto donde manifestaron su preocupación por posibles vulneraciones a la Constitución Nacional y a las autonomías provinciales. En ese texto, reafirmaron la necesidad de defender las competencias locales frente a cualquier intento de concentración institucional y cuestionaron que una transformación de semejante alcance no haya sido consensuada con las jurisdicciones.
Hoy, junto al gobernador @Kicillofok, recibimos a ministros y autoridades laborales de distintas provincias en el Encuentro Federal del Trabajo.
— Walter Correa (@waltercorreaok) April 27, 2026
Reafirmamos, en defensa de la autonomía provincial y los derechos laborales, nuestro rechazo a la Ley 27.802 y sostuvimos que el poder… pic.twitter.com/8MF5H7wSH9
La ofensiva política del peronismo también busca fortalecer vínculos con el movimiento sindical, uno de los sectores más activos en la resistencia a la reforma. La reunión encabezada por Kicillof se produjo en un contexto de creciente tensión con la Casa Rosada, donde sindicatos, gobernadores y bloques opositores intentan construir una posición coordinada frente a medidas que consideran regresivas para el mundo del trabajo.
Desde el oficialismo, en cambio, sostienen que la legislación apunta a modernizar un sistema laboral obsoleto, promover nuevas contrataciones y reducir litigiosidad. Sin embargo, la resistencia de los gobernadores del PJ agrega una nueva dimensión institucional al conflicto, al incorporar cuestionamientos federales y administrativos que podrían derivar en futuras disputas judiciales o legislativas.
Con esta nueva articulación política, el peronismo territorial busca consolidarse como uno de los principales polos de oposición a las reformas estructurales de Milei. La postura conjunta de seis gobernadores refleja que el debate sobre la reforma laboral excede lo sindical y se proyecta como una disputa de fondo sobre el modelo productivo, el federalismo y el rol del Estado en la regulación del empleo.