Bullrich reunió a los suyos y marcó territorio dentro del oficialismo
La senadora Patricia Bullrich mantuvo en Palermo un encuentro reservado con quince dirigentes de su confianza, en el que se combinaron preocupaciones económicas, reclamos por el funcionamiento interno de La Libertad Avanza (LLA) y discusiones sobre el escenario electoral de 2027. Aunque no hubo definiciones formales ni planteos de ruptura con Javier Milei, los participantes debatieron cómo preservar un espacio propio dentro del oficialismo.
La economía concentró buena parte de la conversación. Algunos dirigentes expresaron dudas sobre si la recuperación de los ingresos, el consumo y la actividad productiva será lo bastante visible como para mejorar el ánimo social antes de las próximas elecciones presidenciales. También señalaron el desgaste que puede generar un período prolongado de ajuste, especialmente entre sectores que habían acompañado inicialmente al Gobierno.
En el plano electoral, los dirigentes analizaron el crecimiento del rechazo a Milei y la posibilidad de que la contienda de 2027 vuelva a quedar marcada por la polarización con el kirchnerismo. Hubo distintas opiniones sobre el perfil que debería adoptar Bullrich: algunos sugirieron reforzar un mensaje de cercanía y sensibilidad, mientras otros defendieron su imagen de firmeza y autoridad. No se acordó una candidatura ni se planteó competir por fuera del oficialismo.
Las críticas más directas apuntaron a la mesa política que encabeza Karina Milei y en la que tiene influencia Martín Menem. Los asistentes reclamaron más participación en las decisiones y cuestionaron la falta de anticipación en el tratamiento de iniciativas legislativas, así como el trato hacia quienes expresan diferencias. También reivindicaron el aporte político de Bullrich y de sus dirigentes a la construcción de la fuerza oficialista.
La posibilidad de conformar un subbloque propio en Diputados fue descartada, y el encuentro terminó sin resoluciones concretas. Sin embargo, la reunión dejó expuesta la intención del bullrichismo de reclamar mayor interlocución y hacer valer su representación en el armado político y electoral. La fotografía grupal difundida después del encuentro funcionó como una señal de organización, aunque también generó distintas lecturas dentro del oficialismo.