Publicado: 12/11/2002 UTC General Por: Redacción NU

Ibarra: "Estamos construyendo un frente lo más amplio posible"

El jefe de Gobierno se muestra optimista respecto de sus chances para ser reelecto, más allá de lo que digan ahora las encuestas. En una charla exclusiva con NOTICIAS URBANAS, Ibarra analizó el escenario político y su relación tanto con las fuerzas distritales como nacionales. La principal definición es la de "avanzar en un amplio frente de fuerzas políticas" que le de un buen soporte de gobernabilidad y capacidad de gestión. En una elección que se prevé reñida, la mayor confianza del oficialismo radica en ganar el ballotage
Ibarra: "Estamos construyendo un frente lo más amplio posible"
Redacción NU
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Aníbal Ibarra tiene una sola certeza y es que por ley las elecciones nacionales no serán simultáneas con las del distrito. Ello le permite, por un lado, no tener que tomar definiciones a nivel nacional dentro de un escenario muy complicado y dominado por el peronismo y, por otro, ganar tiempo para construir lo que él mismo definió, ante este medio, como una "fuerza amplia distrital que no hay que confundir con un partido vecinal". Traduciendo este concepto, Ibarra -distancias aparte- tiene "in mente" la creación de una especie de Frente Amplio uruguayo de este lado del río.

Hay que recordar que este movimiento político oriental, si bien se presentó a las elecciones nacionales en 1971, durante años se caracterizó por tener una fuerte incidencia urbana, principalmente en Montevideo, donde gobiernan hace tres períodos, y escasa presencia en las zonas rurales o ciudades chicas.

SE BUSCAN PERONISTAS

Los socialistas y los radicales se pelean entre ellos por la vicejefatura en el intento reeleccionista. El jefe de Gobierno conoce perfectamente a ambos y aunque obviamente no lo confirme, aguantará las típicas extorsiones del partido de la rosa y los aprietes de los sectores aliados del aparato radical, en busca mantener cargos pidiendo siempre mucho mas de lo que van a tener. Pero se estima que todos cerarrán filas ahí, más por conveniencia que por convencimiento. Hasta allí es la vieja Alianza versión 2003.

Pero uno de los temas que lo desvela a Ibarra es cómo "entrarle" al peronismo para quedarse con una parte más representativa y no temática como es lo de Telerman y Filmus. Raúl Fernández, jefe de Gabinete, hombre de pocas palabras y el principal operador de Ibarra, es el encargado de tender los puentes hacia este sector. Las complicaciones que encuentra están dadas por la complejidad de la interna justicialista y por la manera en que ésta repercute en el distrito. Sólo algunos dirigentes de poco peso han decidido -por sí mismos- acercarse hasta Bolívar 1 para ir armando una alternativa que no encuentran en sus referentes partidarios distritales. Pero "los tanteos recién empiezan", afirman.

También el sentimiento anti-Macri de la mayoría de la dirigencia peronista le viene jugando a favor a Ibarra. Algunos especulan, por las expresiones públicas no agraviantes entre los candidatos, que existe un pacto de no agresión entre todos, hasta que el presidente de Boca Juniors descienda de la cima de las encuestas.

A LA ESPERA DEL BALLOTAGE

El fracaso de la estrategia Carrió y las idas y venidas con Kirchner terminaron por convencer a Ibarra que le conviene decidir en soledad la fecha de la elección. Y navegar el desarrollo de la campañas nacional "probablemente sin tomar partido por nadie, rescatando las virtudes de los amigos que allí compitan" y aunque no lo diga, criticando al polo opuesto(menemismo). Así piensan en Jefatura si las elecciones nacionales se adelantan. Si triunfa la estrategia Duhalde de extender su mandato hasta diciembre -con o sin Eduardo Camaño-, el ex fiscal adelantará los comicios para que la suerte esté echada para cuando sean las nacionales. Ibarra viene tejiendo buenas relaciones con algunos referentes del duhaldismo ampliado, como lo reflejó -por ejemplo- el abrazo de ayer con Juan José Álvarez.

"Cuantos más candidatos haya mejor" aseguran en Bolívar 1, convencidos de que la oposición será la que divida y no el oficialismo, al tiempo que son abslutamente optimistas si el ballotage fuera con Macri, "alguien sin uñas para guitarrero". Hoy están atentos a las movidas que pueda realizar Daniel Scioli -"un político con lógica deportista" como lo definen, quien sí tiene claro que "para ir por todo hay que sumar".

El Frente Porteño que conduce Jorge Mercado y postula al juez Martín Silva Garretón, también le será funcional a Ibarra porque podría restarle a Macri en el sector de los ahorristas estafados. La irrupción de Luis Zamora es quizás la mayor preocupación que afronta el oficialismo, quizás el talón de Aquiles en lo que al voto ético respecta. La izquierda tradicional también crecerá algún puntito, pero en el Palacio confían que, aunque no sean propios, todos estos sectores serán anti Macri en una eventual segunda vuelta. Todo esto, obviamente, en el caso que los dos lleguen a esa instancia.

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