Publicado: 27/03/2009 UTC General Por: Redacción NU

Las elecciones no le sientan bien a Legislandia

La campaña electoral se hizo fuerte en los pasillos de palacio y no se habla de otra cosa que de alianzas y candidaturas. Y tanto apremio tiene que ver con que el 20 de abril vence el plazo para presentar las coaliciones y a principios de mayo las candidaturas. Mientras tanto, proyectos de ley muy importantes para que Macri pueda gestionar están parados y la economía ya presenta signos de deterioro.
Las elecciones no le sientan bien a Legislandia
Redacción NU
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La campaña electoral ya se enseñoró en la Legislatura porteña. Por eso no existe ninguna posibilidad de que puedan ser sancionados aquellos proyectos de ley que tengan algún nivel de conflicto o genere algún tipo de controversia. Lo mejor es que en los cajones parlamentarios de este tipo de iniciativas es lo que abunda.

Mientras tanto la situación económica se deteriora. "Yo veo que vamos a tener problemas, no tremendos, pero va a estar complicado a nivel nacional y en lo local, la recaudación ya empezó bajar, Ingresos Brutos está mermando y ABL decreció un 10%, por lo que creo que el Gobierno va a tener que parar la obra pública", sostuvo el economista y diputado del bloque Encuentro Progresista, Raúl Fernández. Y la verdad es que a Fernández hay que escucharlo, porque no sólo es economista, sino que fue funcionario del Gobierno porteño durante mucho tiempo.

Fernández, en diálogo con Noticias Urbanas, precisó sobre el tema de la paralización de la obra pública que "en realidad la partida presupuestaria para ese rubro es una barbaridad, ya que se le aprobó a Macri 3 mil millones de pesos".

A su vez, en la Legislatura porteña están a la espera de sanción proyectos tan importantes como los nuevos contratos de la recolección de residuos para la Ciudad (estamos hablando de más de 10 millones de pesos) o por caso, la iniciativa sobre Boleta Única, que tan queridos sentimientos despierta, sobre todo en la oposición política a la Presidenta Cristina Fernández. También está pendiente el veto que el jefe de Gobierno impulsó sobre el Código de Publicidad Exterior o para no ir más lejos, nada menos que la ley 7, que es una norma que impulsa una reestructuración muy amplia sobre el sistema judicial de la Ciudad de Buenos Aires.

Ni hablar siquiera de la ley de Comunas, que tantos resquemores despierta en los gobiernos de turno, cualquiera sea su color político. Ahora, la controversia sobre esta norma surge de que el lunes 23 de marzo la comisión de Descentralización y Participación Ciudadana emitió un despacho con las firmas de diputados de la oposición mediante el cual impulsan la unificación de las elecciones legislativas locales el próximo 28 de junio con las comunales. Ante esta situación, los macristas no sabían muy bien de qué disfrazarse o detrás de qué columna del versallesco Salón Dorado esconderse. Todo porque en agosto del año pasado Macri envió a la Legislatura una iniciativa donde también unificaba ambas elecciones. Para aprobar ese proyecto de unificación la oposición tiene el número, ya que se necesitan 31 votos y ellos son 34 diputados en total, mientras que el oficialismo alcanza a 26 legisladores. La cosa se va a poner bien buena si el proyecto finalmente es aprobado y después Macri lo veta. Si bien para insistir con el proyecto de unificación de las elecciones comunales con las legislativas se requieren 40 votos y la oposición no los tiene, la pregunta del millón en los pasillos de palacio es qué argumentos utilizarán los macristas para no rechazar un eventual veto de Macri.

Así las cosas, recién comenzó el año y ya las contradicciones están en su máxima expresión y cualquier movimiento de un sector provoca la reacción desmedida del lado contrario. Así los pedidos de interpelación de funcionarios están a la orden del día. Las discusiones al interior de los bloques es continua. No se conversa de otra cosa que no sea sobre la campaña electoral. Los reacomodamientos partidarios producen más de un resquebrajamiento. De lo único que se escucha hablar es si Gabriela Michetti va a la diputación nacional, si Elisa Carrió no se va a postular para no perder o si Lilita está buscando alguien para que compita contra Michetti (algunos mencionan a Jorge Telerman). En el kirchnerismo pasa lo mismo, pero parece que ese traje se lo quieren poner a Rafael Bielsa. Y así todo al rojo vivo después del anuncio de la Presidenta de que unificaba las elecciones nacionales con las locales. Los michettistas y sus aliados, que pugnaban por el desdoblamiento, ahora no quieren ni bajar al recinto a sesionar.

Otros que se saben fundamentales en la comisión de Presupuesto y Hacienda, ya sea por sus conocimientos técnicos o porque manejan como nadie "la rosca política", no pasan ni por la puerta de ese plenario ubicado en el planta principal del palacio legislativo. A pesar de conocer las necesidades del oficialismo. Por otra parte los macristas, admiten por lo bajo que el pronóstico de Raúl Fernández es cierto y que la situación económica se va a ir deteriorando poco a poco, que la recaudación no levanta, y que no es ni por asomo la del año pasado. Que el consumo se retrae, en una ciudad que vive fundamentalmente de brindar servicios. Los salarios no alcanzan, los conflictos gremiales están en puerta y que otros ya estallaron y no tienen vías inmediatas de solución como el de los docentes. Asimismo, en el gobierno son conscientes que más temprano que tarde la discusión salarial con los empleados estatales va a tener que comenzar. Y lo cierto es que la plata no está o por lo menos no alcanza, ya que está previsto un incremento del 12%, esto es unos 700 millones de pesos, cuando los gremialistas están hablando de una pauta salarial por encima del 20%.

En el oficialismo ya estuvieron haciendo las cuentas y dicen que van a adherir a la disposición presidencial de coparticipar el 30% de las retenciones a la soja. Lo acaba de anunciar el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, quien sostuvo que ese porcentaje iba a representar para la Ciudad unos 150 millones de pesos.

"Macri ya no va a poder echarle la culpa al Gobierno nacional por la falta de financiamiento", dijo el ibarrista Eduardo Epszteyn. Según el diputado, "esta decisión del macrismo es oportunista y contradictoria porque no se puede estar en contra de las retenciones y al mismo tiempo recibir el dinero que ellas generan". "Salvo que quiera donarlo a la Sociedad Rural ", ironizó el legislador.

Pero nunca hay dinero que alcance y la Legislatura no le termina de sancionar a Macri una ley mediante la cual se quieren recaudar unos 300 millones de pesos. Se trata de un proyecto que propone la desafectación del dominio público, la venta en subasta pública y el dictado de normas urbanísticas para tres predios que se encuentran ubicados en Catalinas Norte, más específicamente sobre la Avenida Madero; Leandro Alem y Córdoba.

Son unos terrenos que fueron concesionados durante la última dictadura militar (1976-1986) y el producido de esa venta, dice la ley, deberá ser afectado a la partida presupuestaria de Educación. Si el proyecto ya tiene despacho de comisión y está a punto caramelo para ser tratado en el recinto -aunque esto no va a suceder seguramente hasta que no pasen las elecciones- algunos bloques tienen sus reparos, sobre todo, por la afectación del dinero y por el momento de crisis económica en que el Gobierno saldría a deshacerse de un bien.

Por ese motivo, el diputado Alejandro Rabinovich está pidiendo que el producido de la venta tenga una afectación específica porque la letra de la ley en cuestión es muy amplia cuando estipula que el dinero debe ir a Educación. "Porque puede pasar que (Mariano) Narodowski quiera asignar ese dinero a la compra de matafuegos", ironiza el diputado. "Hablando en serio, si estamos vendiendo un bien duradero tenemos que adquirir lo mismo, entonces lo que yo propongo es que el Gobierno utilice esa plata para comprar edificios escolares que hoy se están alquilando y por los que se está pagando una fortuna, cuando más de uno está en condiciones deplorables", precisó el legislador.

En tanto,el presidente de la Comisión de Educación de la Legislatura porteña, Enrique Olivera, sostuvo que "la propuesta de Rabinovich es razonable, lo que no me parece razonable es que en este contexto de crisis el Gobierno quiera desprenderse de un bien inmueble, porque para mí es el momento de comprar, no de vender". Si bien el argumento de Olivera tiene sustento, también es verdad que los edificios que la Ciudad tendría que comprar habrán perdido gran parte de su valor. Un filósofo diría que no hay que confundir valor y precio, pero ése es tema para otra nota.


(PUBLICADO ORIGINALMENTE EN EL SEMANARIO NOTICIAS URBANAS Nº 181, DEL 26/03/09).

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