Grass, grass, gracias al Flaco
Entre tanto ruido y prosperidad, el rock nacional, ahora de exportación, este año se ha dado el lujo de cumplir cuarenta años, hora de balance y homenajes, y entre tantos vivos que se han vuelto póstumos antes de dar las hurras, faltaba uno: Luis Alberto Spinetta, el chico cósmico.
Pero le llegó la hora (del disco), y el aire llega de la Ciudad Feliz, Mar del Plata, promovido por Fabián Spampinato, un músico y director de FM D-Rock 89.7, algo más que un fan del Flaco.
"La semilla se plantó en enero de 2005,y estuvo a un paso de abortar por el accidente del bajista de Catupecu (Machu), pero las bandas convocadas hasta entonves me dieron la fuerza necesaria", dijo el compilador-productor, al que se le nota su pasión por Spinetta hasta en la manera de hablar.
Esas palabras, "semilla", "abortar", "fuerza necesaria", remiten al universo lírico-bucólico del autor de "Durazno sangrando", siempre dispuesto a dar lugar al ligero aire de un lugar que puede ser este planeta o una ciudad, en zooms que se abren y se cierran constantemente.
El disco, que todavía no tiene nombre, ya fue autorizado por Spinetta, y abarcará versiones de toda su carrera, desde la primera placa de Almendra hasta la última, solista, titulada "Pan".
"Dice Luis que le des para adelante", contó Spampinato que le dijo Rodolfo García, el ex baterista de Almendra que operó de mediador de un producto multimedia -es un disco triple- compuesto por 68 tracks (61 canciones, seis poemas, relatos y una representación actoral de Antonin Artaud).
Dijeron presente en el tributo Los Natas, Los Tipitos, Fernando Samalea, Palo Pandolfo, Leo García, Francisco Bochatón, María Eva Albistur, Panza, y grupos marplatenses como Pino, Privé, Ubika y Tribemol, además de la participación de tres ex Spinetta: García, Javier Malosetti y Tommy Gubitsch (desde Francia).
Son pocos los privilegiados que han escuchado la mezcla final, pero no hay por qué sospechar: puede ser tan bueno o tan malo (a elección) como el doble dedicado a Andrés Calamaro -con Julieta Venegas, Diego Torres, Los Auténticos Decadentes, Árbol, Iván Noble, Los Tipitos, el Bahiano, los Pericos, y los próceres León Gieco y Litto Nebbia.
En ese caso, Fito Páez, Vicentico, Fabiana Cantilo y el Indio Solari lograron sacar al paquidermo del pantano, y la industria, feliz: es uno de los CD más vendidos del año, que se suman a las alegrías que este año supo cultivar el ex miembro de Los Rodríguez.
La propia Fabiana Cantilo ya había hecho lo suyo con una recopilación de "covers" de canciones históricas del rock vernáculo, desde Miguel Mateos a Pedro y Pablo, Los Redonditos de Ricota, Calamaro, Páez, Spinetta, Gustavo Cerati y hasta algo de ella.
Se animó también Mercedes Sosa, con un disco dedicado por entero a su favorito, Charly García, el ermitaño de Santa Fe y Coronel Díaz. No está tan mal, salvo una fallida excursión al rock and roll (en versión Pachamama), que más que una versión parece música de circo.