Fernández Moores: "No se puede tener de rehenes a los consejeros"
El Consejo de la Magistratura de la Ciudad de Buenos Aires está en crisis. No sólo debe enfrentar el proceso de Juicio Político que lleva adelante la Legislatura porteña a seis de sus nueve miembros, sino que recientemente sufrió las renuncias de Carlos Balbín y María Celia Marsili. A raíz de esta situación, el subsecretario de Justicia y Trabajo del Gobierno de la Ciudad, Javier Fernández Moores, reclamó una rápida definición por parte de los legisladores.
En declaracioes radiales, Fernández Moores aseguró: "Evidentemente por mi función estoy siguiendo muy de cerca todo el proceso de Juicio Político que se está haciendo, no al Consejo sino a algunos consejeros. Vale la pena aclararlos porque algunos quieren cuestionar la institución del Consejo de la Magistratura. Es una institución constitucional que tiene que estar funcionando".
El funcionario porteño sostuvo: "El cuestionamiento hacia algunos de los integrantes del Consejo de la Magistratura es un resorte de la Legislatura. Lo que por mi parte he reclamado y reclamo a la Legislatura es que no se puede tener de rehén al Consejo o a los consejeros. Respeto la independencia de la Legislatura para resolver el caso, pero tienen que resolverlo".
"Llevamos ya varios meses de proceso -agregó- y no se puede trabajar de esta manera. Para remover a cualquier juez de la Nación son seis meses que tiene para pronunciarse el Jurado de Enjuiciamiento o sino cae. Acá hace más de ocho meses que estamos con este proceso y sigue sin resolverse, y el Consejo de la Magistratura gestiona toda la administración del Poder Judicial".
Consultado por NOTICIAS URBANAS sobre la marcha que sigue el proceso de Juicio Político en la Legislatura, el presidente de la Comisión Investigadora, Marcelo Godoy (CpC), explicó que "ya se terminó de recibir la prueba documental y testimonial del caso, por lo que está previsto que el 15 de julio se terminen de recibir los testimonios de los testigos que han pedido los consejeros investigados. A mediados de agosto, la Sala Acusadora debería expedirse".
MESA DE DIÁLOGO
Por otra parte, Fernández Moores está llevando a cabo una serie de reuniones preparatorias para realizar una Mesa de Diálogo "Para la Justicia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires". La idea es que los protagonistas de la Justicia porteña acuerden qué Justicia quieren y necesitan.
El primer encuentro preparatorio se efectuó en el Colegio Público de Abogados de la Capital Federal el miércoles 15 de junio y asistieron representantes del Consejo de la Magistratura; del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad; de las Comisiones de Justicia, de Presupuesto y de Asuntos Constitucionales de la Legislatura; del Colegio Público de Abogados la Capital; de la Asociación de Empleados Del Poder Judicial y del Sindicato único del Personal del Poder Judicial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, entre otras entidades y organizaciones.
Fernández Moores señaló que "así como se hizo a nivel nacional, la promoción de una Mesa de Diálogo, es muy necesaria en la Ciudad. Para que haya Justicia son muchas los componentes que interactúan en el sistema, y éste es uno de los objetivos de la propuesta. Creo que en el sistema de Justicia son muchos los componentes que interactúan entre sí".
"A veces -añadió- se les echa la culpa a los jueces porque los jueces liberan a los detenidos o les aplican la ley del Dos por Uno. Lo que en realidad lo que hacen los jueces es aplicar una ley sancionada por un Congreso que tiene una visión determinada de lo que debe suceder con el derecho penal. Lo mismo sucede a nivel local. Por otra parte, la misma Justicia tiene que tener una organización eficaz para la investigación. El sistema penal tendría que ser más rápido toda la investigación del delito".
El abogado y ex juez de la Nación opinó también que "en la Ciudad de Buenos Aires, justamente hay ahora en la Legislatura un proyecto de Código Procesal Penal donde se contempla una investigación muy rápida, todo hecho con audiencias no escritas sino con videos, todo filmado como para pasar rápidamente a la etapa del juicio. Lo mismo se da, incluso, en el derecho civil donde uno ve, a partir de lo que fue por ejemplo el corralito, la cantidad enorme de amparos y medidas cautelares que fueron las que dieron en definitiva satisfacción a la gente".