"Tregua olímpica" entre Argentina y Uruguay
Una vez más, el deporte hermanó a los pueblos. Eso quedó demostrado con la actitud de los presidentes de los Comités Olímpicos de Uruguay y Argentina, Julio César Maglione y Julio Ernesto Cassanello, quienes coincidieron en solicitar una “tregua olímpica” durante los VIII Juegos Deportivos Sudamericanos Buenos Aires 2006, que se inauguran este jueves, a fin de generar un ámbito de reflexión que busque la solución del conflicto que ambos países mantienen a causa de la instalación de las pasteras en Fray Bentos.
Tras el cuarto intermedio abierto luego de la votación que eligiera a Medellín como sede de los Juegos de 2010, Maglione manifestó: “Nuestra delegación quiere hacer un pedido a esta Asamblea. Todos conocen el conflicto que se ha entablado entre Argentina y Uruguay, que no es entre los pueblos ni creo que lo sea entre los Gobiernos. Es por las papeleras de Fray Bentos. Y eso trae aparejado el bloqueo del paso fronterizo por parte de un grupo ambiestalista de Gualeguaychú. Nosotros, por motivos económicos, tuvimos que viajar por tierra, y no deseamos que se mezcle al deporte con estas cuestiones”.
El presidente del Comité Olímpico Uruguayo solicitó entonces una “tregua olímpica”, similar a la que se utiliza en los Juegos Olímpicos en busca de la paz y el entendimiento entre los pueblos, y lo sostuvo diciendo que “creemos en el deporte, somos concientes de la importancia que ejerce sobre los pueblos. Por eso pido esta tregua y que la misma sea notificada a las autoridades responsables, porque estamos convencidos de los valores éticos y morales, de los sentimientos de paz y justicia, y de la no discriminación que existe entre argentinos y uruguayos”.
La respuesta del titular del Comité Olímpico Argentino no se hizo esperar. Cassanello dijo que “he seguido con profunda emoción las palabras del presidente del Comité Olímpico Uruguayo, cuyos conceptos hago mios. Sus dichos forman parte de mis más íntimas convicciones y creo que su propuesta marca un gran paso en la Familia Olímpica del Sur. Contribuyen a la formación de un mundo mejor y más pacífico, hecho fundamental entre dos pueblos unidos y hermanados. La propuesta de Maglione debe tener la acogida que merece. No podemos admitir que los atletas sufran inconvenientes a causa de esta situación. Esta tregua debe servir como ámbito de meditación que llame a la reflexión, para demostrar una vez más que, como siempre decimos, el Río de la Plata, y en este caso el Uruguay, no nos separa sino que nos une”.
Cassanello cerró su discurso invitando a Maglione a “unirnos en un abrazo para hacer realidad estas palabras”. El abrazo, finalmente, fue coronado con un aplauso cerrado por parte de los asambleistas. El titular de la ODESUR, el brasileño Carlos Arthur Nuzman, adhirió a la propuesta, que fue aporbada por unanimidad, y felicitó a los dos presidentes por la actitud asumida.
Concluida la Asamblea, los miembros de la Mesa Ejecutiva de la ODESUR fueron recibidos por el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Telerman. Maglione y Cassanello aprovecharon la oportunidad para comunicarle a la máxima autoridad del gobierno porteño la decisión que la Asamblea tomó con relación a la “tregua olímpica”, lo cual fue calurosamente convalidado por Telerman.