Publicado: 24/02/2007 UTC General Por: Redacción NU

Los dichos de Kirchner no cayeron bien entre los opositores

Las opiniones del presidente de la Nación, Néstor Kirchner, sobre la estatura moral e intelectual de sus contrincantes políticos, especialmente Mauricio Macri, como era de esperarse, suscitaron reacciones de los sectores aludidos, algunas de notable virulencia
Los dichos de Kirchner no cayeron bien entre los opositores
Redacción NU
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Estaba cantado: a la respuesta institucional del macrismo en respuesta a las declaraciones de Kirchner, el mismo jueves, a causa del inminente anuncio de que competirá por la jefatura de Gobierno porteña, la defensa verbal del empresario desde el PRO fue unánime: acusaron al presidente de encabezar una "campaña sucia" y destacaron su actitud "patoteril".

Pero la sorpresa (o no tanto) fue -en ese duelo- la sumatoria de aliados, casi todos salidos del riñón de Roberto Lavagna. El propio ex ministro de Economía, desde Tucumán, dijo que el discurso de Kirchner es "un lamentable signo de mala política", y con cierta parsimonia, abundó en esa orientación.

Se trataría (según el candidato presidencial) de "una actitud que forma parte del deterioro institucional que se está instalando en el país. Es una grave injerencia. Es un indicio de cómo piensan manejarse en un año electoral".

Federico Pinedo, jefe del bloque de diputados PRO en el Congreso, calificó las críticas como una respuesta obvia al "temor de que Macri gane en la Capital".

"Estas son las pavadas que dice el Presidente, éste es el marido de Cristina Kirchner, que nos arenga desde los shoppings de Nueva York", agregó el legislador.

Entretanto, el vicepresidente de Cpc, Horacio Rodríguez Larreta, acusó al primer mandatario de ponerse al frente de una "campaña sucia", ya que sus dichos estuvieron "medio al límite de la patoteada".

En un clásico, Rodríguez Larreta comparó a Kirchner con Hugo Chávez: "Creo que vino demasiado contagiado de su visita a Chávez y tomó sus formas. Esperemos que se le pase porque este tipo de campañas sucias no ayudan a la Argentina".

Eugenio Burzaco, otro de los diputados PRO, se ocupó del ministro del Interior, Aníbal Fernández, que ayer aseguró que Macri no jugaba en las generales por miedo a perder "por goleada".

El legislador macrista pidió que (Fernández) "deje de hablar estupideces y trabaje, para eso los ciudadanos le pagan el sueldo", además de pedir que "deje de hacer el papel de bufón de la corte".

El empresario y diputado Francisco De Narváez, cercano a Lavagna pero no tanto, dijo que Kirchner es el "jefe de los mal educados", y sus gestos, un ejemplo de "falta de respeto y patoterío barato".

Los radicales también tuvieron micrófono. Fernando Chironi, presidente del bloque de Diputados nacionales, sostuvo que "su actitud (la de Kirchner) es una degradación del sistema político. No es propio de su investidura que se meta a opinar sobre decisiones que con todo derecho debe tomar una estructura que es diferente a la suya".

El ex radical y actual diputado PRO, Jorge Vanossi, tomó la frase de Kirchner (que Macri estaba estudiando para ser presidente pero se fue "a marzo"), y retrucó.

"El Presidente debe tener cuidado con el lenguaje porque en materia de bochazos él sabe bastante. Si se pudiera ver su legajo en la Facultad de Derecho de La Plata comprobaríamos que tuvo más de una docena", dijo.

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