“Hay que planificar políticas para veinte años”
Si bien es cierto que es la titular de una cartera que pareciera desatar conflictos en cualquiera de los puntos desde los que se la analice -y más aún en el ámbito de la Ciudad-, María Eugenia Vidal, ministra de Desarrollo Social del Gobierno porteño, es una de las menos cuestionadas de la gestión PRO. Sus principales preocupaciones y debilidades, según transmite su relato, son la pobreza, los niños en situación de calle y las mujeres víctimas de violencia de género.
Con un origen larretista del que se hace cargo sin dudar, esta licenciada en Ciencias Políticas con pasado en lo público es la única mujer que integra la cartera de ministros de Mauricio Macri y confía ciegamente en que el espacio que integra es una alternativa cargada de esperanza y cambio.
A pesar de reconocer que no existe diálogo ni consenso con su par del Gobierno K, Alicia Kirchner y que sólo se reunió con ella una vez en los tres años que lleva como ministra, su vocación hacia el trabajo conjunto entre los distintos sectores políticos y de la sociedad civil muestra su interés en arribar a un consenso que permita abarcar mejores y más veloces proyectos para la ciudadanía local y nacional.
?¿Qué es lo que le gustaría concretar desde la cartera social y no puede?
?Mi anhelo es reducir la cantidad de programas de emergencia. Que no se entienda mal (risas), que se entienda que mi deseo es que mi ministerio pueda brindar mayor prevención a quienes habitan en la Ciudad, antes de aplicar planes.
?¿Cuál considera que es su área, sector o tema de mayor debilidad dentro del Ministerio y de la labor que desarrolla a diario?
?Sin duda los centros de Primera Infancia. Considero que el país ha entrado en ciclos donde la situación que se evidencia en los hogares mejora y desmejora alternadamente. En la Argentina la pobreza es una herencia, y eso se atribuye a múltiples factores. Para hacer frente al problema es necesario atacarlo desde la etapa preescolar. A los 13, 14 años, los riesgos de deserción son mayores porque los derechos ya están vulnerados. Los jóvenes, a esa altura, no pueden pensar en su futuro porque otras necesidades los convocan.
?Es claro que no hay relación entre su ministerio y el de Nación que conduce Alicia Kirchner.
?La Ciudad sigue una lógica similar a la de Nación, aunque se encuentra mejor posicionada. Actualmente nos enfrentamos a una realidad marcada por la imposibilidad de construir un diálogo, tal como sucede con el resto de los ministerios locales y nacionales. No existe un ámbito adecuado para una reunión entre ambas carteras.
?¿Qué evaluación hace de su participación tanto en la política como en el partido del que forma parte, el PRO?
?Lo concreto es que hoy en día me siento parte de un proyecto. El PRO es un espacio que se asocia con la idea de esperanza, cambio y mejora. En dicho contexto nuestra tarea es sumar. Quizás, en este ámbito, la oposición aplique una lógica en la Ciudad que no importa tanto qué es sino de quién viene y ?si es PRO entonces le tiramos?. Mi creencia al respecto es que los proyectos se concretan más rápido y mejor si se hacen juntos. Estamos llamados al consenso, pero al parecer nos estamos perdiendo la oportunidad.
?¿Y cómo es la relación con el resto del gabinete?
?Todos me tratan muy bien. No tengo ventajas ni por ser mujer ni por tener un pasado larretista. Horacio y yo cumplimos roles diferentes. Para ocupar un cargo en un área como Desarrollo Social hay que tener una cuota se sensibilidad que la tuve desde la infancia. Lo mío es una vocación. Mi familia es de origen solidario; el compromiso con el otro y los valores me fueron transmitidos. A pesar de que en mi casa nadie hizo política, yo estudié y me gradué en Ciencias Políticas; y a partir de allí me di cuenta de que me interesaba desempeñarme en el ámbito de lo público, y allí entendí que para lograr transformaciones hay que involucrarse en la política.
?En su ministerio pareciera haber disminuido el conflicto permanente con los distintos grupos. ¿A qué se debe?
?Eso es cierto. Y eso se lo debemos, en primer lugar, a que no establecemos acuerdos políticos desde el área de la política social. Nos dedicamos con nuestra gestión a pregonar la paz social. En segundo término, hemos ampliado la oferta de programas de emergencia y en tercera instancia nuestra modalidad de trabajo (aclara ?nuestra? porque se refiere a su equipo) es de escuchar y recibir a quien así lo desee. La idea es clara: no prometemos aquello que sabemos que no vamos a poder cumplir, al tiempo que si asumimos un compromiso, lo concretamos.
?¿A usted, que le gustan las políticas de Estado, qué medidas continúa aplicando de la gestión anterior?
?Sí, las políticas de Estado se planifican para veinte años y son las que sirven. A nivel general, de la gestión anterior conservamos dos proyectos. El primero es el de Ciudadanía Porteña, y el segundo, el trabajo sobre dos centros contra adicciones.
?En la reunión de la Comisión de Presupuesto de Desarrollo Social puso el acento en el trabajo que llevan adelante con los adultos mayores. ¿Cuáles son las medidas concretas, si se tiene en cuenta que el 25 por ciento de la población porteña es mayor a 60 años?
?Uno de los puntos fuertes es que este año lanzamos la Tarjeta Mayor, que durante 2010 alcanzó los 30 mil afiliados. Para el año próximo esperamos que esa cifra alcance los 100 mil.
Sobre este tema, y tras algunos cuestionamientos desde la Legislatura por la falta de atención sobre este rango etáreo, la ministra se desligó de responsabilidades sobre las habilitaciones en geriátricos y explicó que hay que considerar dos puntos fundamentales: los adultos mayores en situación de emergencia y su integración en el ámbito de la sociedad civil.
?Otros temas no menores en Ciudad y en Nación y que merecen ser tenidos en consideración son la violencia de género contra las mujeres y el problema de adicciones en jóvenes. Hay quienes cuestionan las malas condiciones de los centros en donde residen estas víctimas.
?En ambos temas hay programas sobre los cuales estamos trabajando. En diciembre tendremos la inauguración del centro Eva Duarte, que funcionará las 24 horas y será para recibir a personas víctimas de la trata. Para 2011 y en adicciones, esperamos poder abrir dos espacios en la Villa 1-11-14 y en la 17, que seguirían el camino del ya instalado en el barrio de Los Piletones.
?Teniendo en cuenta su reciente paso por la Comisión de Presupuesto de la Legislatura y de acuerdo a las explicaciones que allí brindó a los diputados ¿Cuáles cree que son los desafíos de cara al nuevo año?
?Siempre teniendo como punto de referencia el tema de la pobreza como uno de los pilares sobre los que hay que trabajar, trataremos de dar respuesta a tres cuestiones afines a ella: la emergencia social actual, el sostenimiento de los programas y planes de inclusión y la garantía de la igualdad de oportunidades.
?La partida presupuestaria para 2011 es mayor que la asignada para este año. Sin embargo hay quienes, desde la oposición, critican que el total es elevado y que no se invierte, por ejemplo, en personas en situación de calle.
?Lo que sucede es que muchas veces no nos notifican sobre tales situaciones. Si existen conflictos muchas veces se dirimen en el ámbito de lo privado, es decir, sin intervención por parte del Estado. Nosotros trabajamos actualmente con organizaciones no gubernamentales (ONG) además del aporte que realizamos desde el sector público y con empresas del ámbito privado.
Una vez explicado el tema, la ministra aclaró que existen otros focos sobre los cuales tienen planificado hacer hincapié en 2011. Entre ellos se encuentran las personas adultas mayores y los subsidios de los que éstas podrán hacer uso, y el trabajo preventivo para adolescentes (campañas en contra del consumo de alcohol y drogas).
?Ya que nos referimos a cuestiones monetarias, ¿cuál es el monto actual de los subsidios que se les asigna a personas en situación de calle?
?En el último tiempo hubo un incremento de 500 pesos. De los 700 pesos que estaban siendo entregados, en la actualidad son 1.200. Hay que tener en cuenta en este punto, que la cantidad de familias se vio incrementada en mil.