Los Moyano contra Telerman (II)
En la pulseada que vienen sosteniendo Kirchner y Telerman, los Moyano (padre e hijo) harían el papel de convidados de piedra o algo mucho peor. El juego sucio de no levantar la basura -bajo una excusa ridícula-, y de influir para un paro de subterráneos, está orientado por la misma estrategia.
En el caso de los recolectores basura, Pablo Mayano y sus representados continúan esperando una respuesta del gobierno porteño.
Los trabajadores, pertenecientes al gremio de Camioneros, reclaman el blanqueo de un centenar de empleados que realizan sus tareas en villas de emergencia, además de la incorporación de otro centenar de operarios para hacerse cargo de lo que llaman "tareas adicionales".
Entre otras, el vaciado de 12 mil nuevos contenedores y el lavado de veredas y cordones, trabajos que no hacían hasta ahora.
El plazo que el sindicato planteó a la administración de Jorge Telerman vence esta noche. De no recibir respuesta, los recolectores comenzarán a trabajar "a reglamento" a partir de las 21 horas: en lugar de levantar la basura corriendo, lo harán caminando.
"Con el trabajo a reglamento la mitad de la ciudad va a quedar con basura en la calle por una cuestión de tiempo", dijo hoy a un matutino Moyano (hijo).
Para complicar más las cosas, los delegados de las cinco líneas de subterráneos y el Premetro, decidieron ayer -en asambleas "democráticamente elegidas"- un paro general de 24 horas para mañana, en demanda de una recomposición salarial del 20 por ciento.