Una del primer mundo
La fisonomía de Parque Patricios siente aires de cambio. De ese lugar que fue el elegido para la primera fundación de Buenos Aires, por ese entonces zona de barrancas, solo queda el recuerdo histórico. A la ampliación de la Línea H de subterráneos y al desarrollo del Parque Tecnológico se suma ahora la sede de la nueva casa matriz del Banco Ciudad, ubicada en Atuel y Uspallata.
La obra, que estará concluida en el primer semestre de 2013, es imponente y ocupa la totalidad de la manzana. La extensión tiene una explicación más que convincente, la de no ganar construcción en altura para evitar tapar la luz natural a los vecinos que convivirán con la nueva edificación. ?Este es un proyecto superador, fue elegido por un jurado compuesto por cuatro arquitectos?, le cuenta a Noticias Urbanas Federico Sturzenegger, presidente del Banco Ciudad.
?Se trabajaron dos conceptos centrales para elegir este modelo de edificio, el de la horizontalidad y el de la transparencia?, precisa Sturzenegger, y agrega que se trata de ?un gran monoambiente, una única y gran oficina?. Es que el nuevo banco, por ejemplo, tendrá la misma iluminación en todas las áreas, no contará con sectores separados sino que hasta el mismo presidente trabajará dentro de un box, a la par de cualquier empleado, y ese mismo concepto se repetirá en el comedor diario. Todos, desde los gerentes hasta el último empleado que haya ingresado, usarán un mismo espacio. Actualmente, los empleados no cuentan con comedor. ?El concepto de transparencia pasa porque ni siquiera yo estaré separado del resto de los trabajadores. Lo que hable el presidente de un banco no tiene por qué ser secreto, no tengo que estar en un lugar aparte?, refiere.
El espacio total edificado será de 100 metros de ancho por 21 de alto y contará con una plaza pública en el ingreso. La recepción del lugar es obra de una diseñadora de Parque Patricios, María Causa, que trabajará con materiales que estaban en otra sede bancaria y que fueron quitados luego del corralito de 2001, por los golpes que cacerolas, martillos y la lógica bronca de la gente les dejaron impresos.
Si bien el directorio del banco no está formado solamente por oficialistas, todos coincidieron de forma en elegir la zona sur como el lugar para impulsar esta nueva construcción, que además se complementará con el Distrito Tecnológico. ?Esta es la efectivización del relato en lo que respecta a poner la mirada y la acción en la zona sur de la Ciudad, muy distinta a la actitud de (Roberto) Feletti, que habla de políticas sociales y luego reduce la cantidad de créditos hipotecarios?, chicanea Sturzenegger, que no pierde el humor y se detiene a charlar con dos vecinas que lo saludan desde una ventana. Las mujeres están contentas con el desembarco de esta obra, entienden que revalorizará toda la zona sin las consecuencias que podría haber traído, por ejemplo, la construcción de torres de departamentos. Creen que habrá mayor seguridad, mejor iluminación y apenas protestan porque los obreros arrancan la jornada laboral a eso de las 6 de la mañana.
Hace un tiempo, la preocupación era la seguridad, ya que los vendedores de paco habían copado la zona. Hoy eso es pasado y los vecinos esperan la inauguración que les traerá además un bonus: el banco contará con un salón auditorio que permanecerá abierto los fines de semana y que contará con actividades gratuitas para el barrio. ?Además, 1.300 personas viniendo a trabajar aquí todos los días lógicamente generan un derrame?, agrega Sturzenegger.
Ahora, en pleno movimiento de grúas, bloques de hormigón y hombres con cascos que van y vienen por la obra, resulta difícil pensarla terminada. Pese a eso, explican que la construcción puede definirse como la forma de un anfiteatro que baja hacia el parque. Allí, en menos de un año, las sedes de Esmeralda, Sarmiento al 600 y Larrea y Rivadavia serán trasladadas. Y en Florida y Sarmiento ya se trabaja en un proyecto de restauración.
INNOVACIÓN SUSTENTABLE
La concreción del nuevo banco requirió de una etapa previa para elegir el proyecto adecuado. Si bien lo típico es realizar un concurso de ideas, en este caso se pidió que el modelo arquitectónico del proyecto y el precio se presentaran en sobres separados. Luego el jurado votó, primeramente amigando puntos a la parte edilicia y luego se evaluó el aspecto económico. ?Buscamos que fueran proyectos realizables señalando cuál era el presupuesto con el que se contaba para que después no termináramos con un buen proyecto pero sin dinero para hacerlo. El tema del puntaje lo utilizamos porque a mayor puntaje se permitía elevar un poco el costo?, detalló Sturzenegger.
La idea ganadora pertenece a la firma Criba SA y fue evaluado siguiendo los criterios LEED (Leadership in Energy & Environmental Design), una escala utilizada para medir la sustentabilidad edilicia. Las evaluaciones indican que al sumar los 58 puntos considerados seguros, el proyecto alcanza la categoría LEED NC ?Silver?. El nuevo banco logró sumar 59.
Solo por un punto no pasó a ser el primer edifico público LEED Gold de América latina. Hasta ahora, hay uno solo y es privado. Es la sede del banco HSBC en México.
Espacio para bicicletas, utilización del agua de lluvia y regulación de la temperatura del edificio mediante cañerías de agua sin usar electricidad fueron algunos de los puntos que ayudaron positivamente a la obtención del puntaje. Además, se priorizó el uso de escaleras en lugar de ascensores y el aprovechamiento de la luz natural.
El equilibrio entre luz natural y exposición solar se consigue al proteger la gran fachada norte con la proyección del techo abovedado, mientras que la serie de patios en la zona profunda de la planta permiten iluminar y ventilar el interior.
Las fachadas este y oeste están protegidas por una pantalla vertical de parasoles que limitan la ganancia de calor del sol bajo, permitiendo fachadas transparentes. La fachada sur recibe escasa radiación solar, permitiendo una fachada transparente de alta penetración solar.
El edificio usa tanto ventilación natural como un sistema por desplazamiento de baja energía. Esto constituye un sistema de modo mixto, que funciona en respuesta a la condición climática. En épocas de temperatura baja y moderada, aproximadamente la mitad del año, se ventila naturalmente en perímetro, mientras que aire desplazado mecánicamente en bajo volumen mantiene el acondicionamiento de las zonas profundas. Al elevarse la temperatura ambiente por sobre los 21 grados, el edificio completo se transfiere al sistema de ventilación mecánica. Las losas de hormigón se dejan vistas para hacer uso de la masa térmica, maximizar la penetración de luz y tener una amplia altura libre que facilite el movimiento del aire. En los pisos flotantes se resuelve el aire de alimentación al sistema de desplazamiento.
En cuanto al desarrollo técnico de la propuesta, cabe destacar la expresión de un paisaje interior donde predomina la estructura vista, se logra al eliminar el cielorraso suspendido.
La alimentación de aire es por piso flotante y la extracción e iluminación es a través de una delicada bandeja suspendida.
Los cielos de hormigón visto se suavizan con una bóveda que junto con el capitel corrido de la losa sin viga direccionan las visuales hacia el atrio y el Parque. La masa térmica así expuesta colabora en el enfriamiento del edificio.
Al eliminarse los cielorrasos se logran espacios más altos, diáfanos y saludables que permiten mayor ingreso de luz natural. En las fachadas este y oeste se propone un sistema de parasoles premoldeados de hormigón que protegen del sol rasante. Y en las zonas más profundas de las plantas, se abren patios exteriores que permiten la iluminación natural y la renovación del aire permitiendo ventilaciones al exterior.
Hacia el norte, un gran plano libre de cristal de 100 metros de largo constituye el límite entre exterior e interior, buscándose la transparencia y continuidad hacia el Parque. La idea fue minimizar las dimensiones de los elementos estructurales de esta gran fachada, eligiendo la carpintería metálica.
En las demás fachadas se propone un sistema frame soportado en los bordes de la losa. Hacia el este y oeste, un sistema de parasoles de hormigón premoldeado ofrece protección del sol bajo de mañana y tarde. El techo de bóvedas de hormigón visto refiere a la escala de un edificio fabril, pero reinterpretado a un nuevo programa.
Al inicio de la actual gestión el banco hizo foco en un plan de puesta a punto de sucursales, dentro del cual el Directorio del Banco solicitó un proyecto de puesta a punto de los edificios centrales, ya que las condiciones laborales eran deficitarias a causa del pésimo estado edilicio.
La propuesta presentada por la Gerencia de Obras, Servicios y Mantenimiento para la reconversión integral de los edificios centrales requería una inversión de unos $213.000.000, por lo cual hacer un nuevo edificio terminó resultando más beneficioso. Es importante destacar que debido al buen desempeño financiero del Banco, el nuevo edificio no requiere de la venta de ningún activo, ya que su construcción se solventará con las ganancias de la operatoria.