Advierten que podría faltar la carne en marzo
El verano tiene sus ventajas y sus contras. Hay menos taxis, menos pasajeros de taxis, las prostitutas emigran a la costa, las luces de los albergues transitorios se hacen más sospechosas, la luz se corta màs seguido, hay inconvenientes gastrointestinales, diarreas, alto consumo de alcohol y achuras pero poco de carne, que está muy cara.
Los carniceros -y no sólo los porteños- están preocupados porque venden poco, y el stock se pudre. El "hombre fuerte" del gremio, Alberto Williams, acaba de advertir que si el consumo de carne sigue mermando, lo más probable es que en marzo, con los buenos vecinos de vuelta, haya escasez, cuando la lógica indica que debería sobrar.
El hombre, en declaraciones a Radio América, dijo que "los supermercados puede ser que tengan algún problema, dado que a lo mejor, no se pueden abastecer de hacienda en el mercado de Liniers". Nadie supo descifrar ese "a lo mejor".
Es que según el dirigente, los super "no tienen el stock necesario para abastecerse" desde Liniers. El problema de fondo es de vieja data, y el alera suena más a amenaza que a realidad.
Porque la realidad indica que los productores envían a Liniers pocas cabezas, a causa de los precios máximos fijados por el Gobierno a través de la Secretaría de Comercio Interior.