Publicado: 23/05/2026 UTC Ciudad Por: Valeria Azerrat

Colegiales: vecinos denuncian una “zona gris” normativa que habilita edificios más altos

El colectivo “Colegiales participa y decide” realizará este sábado una jornada en Plaza Garicoits para sumar adhesiones a su campaña contra nuevas construcciones.
 Colegiales: vecinos denuncian una “zona gris” normativa que habilita edificios más altos
Valeria Azerrat
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Con una convocatoria abierta en la Plaza San Miguel de Garicoits, vecinos de Colegiales buscarán sumar adhesiones a una campaña que apunta a frenar el avance de nuevas construcciones en el barrio.

La jornada se realizará entre las 15 y las 18 horas y forma parte de una serie de acciones que impulsan para reclamar cambios urbanísticos y limitar el crecimiento de edificios que consideran fuera de escala.

La preocupación vecinal gira en torno a la aparición de emprendimientos inmobiliarios que, según denuncian, comenzaron a multiplicarse en sectores históricamente residenciales y de baja altura. Los vecinos sostienen que el fenómeno se aceleró en los últimos años a partir de una “zona gris” normativa vinculada a los llamados “enrases” o completamiento de tejido, un mecanismo que permite construir tomando como referencia la altura del edificio más alto existente dentro de una misma manzana.

“Están apareciendo obras de enrase y lo estamos notando mucho en el barrio. Terminan violando la propia lógica de la norma porque surgen en zonas que tienen limitación de hasta tres pisos”, explicó Daniel Giglio, vecino e integrante del colectivo barrial.

Según detalló, el problema es que el criterio de enrase habilita que nuevos proyectos igualen alturas ya consolidadas aunque esas construcciones hayan sido aprobadas bajo normativas anteriores o excepciones particulares. “El enrase les permite ir hasta la altura del edificio ya existente y pegarse”, resumió.

El reclamo se concentra especialmente en el sector comprendido entre las avenidas Álvarez Thomas, Los Incas, Crámer y Federico Lacroze, donde los vecinos aseguran que comenzaron a aparecer edificios que alteran el perfil tradicional de calles caracterizadas por casas bajas, PH, comercios barriales y arbolado urbano.

Desde la agrupación aclaran que no buscan impedir la construcción ni frenar el desarrollo del barrio, sino establecer reglas urbanísticas que respeten determinadas escalas y características históricas de la zona. Y agregan una frase que se repite en las reuniones vecinales: “En cualquier momento vamos a parecernos a Palermo o Barrio Norte”.

La organización vecinal tiene antecedentes en distintas discusiones urbanas de Colegiales. Sus integrantes participaron años atrás en los reclamos contra la construcción de un shopping en el predio donde finalmente se creó la Plaza Clemente y también en las iniciativas relacionadas con el playón ferroviario de la estación Colegiales, donde hoy funciona un parque público.

Según explican, el barrio atraviesa desde hace años un proceso sostenido de transformación inmobiliaria. Muchas antiguas viviendas familiares fueron demolidas para dar paso a nuevos desarrollos y, aunque reconocen que hubo modificaciones positivas en el Código Urbanístico durante 2024, sostienen que quedan aspectos pendientes relacionados justamente con los mecanismos de completamiento de tejido y las alturas permitidas.

Como parte del reclamo, el colectivo impulsa un proyecto legislativo para crear un nuevo distrito urbanístico denominado “Antiguo Colegiales”, orientado a preservar las características arquitectónicas y paisajísticas del sector.

La iniciativa ya fue presentada en la Legislatura porteña y, según indicaron, fue tomada por la diputada Bárbara Rossen. Además, evalúan avanzar con una acción de amparo judicial para intentar frenar futuras autorizaciones de obras bajo el criterio de enrase.

Entre los fundamentos del proyecto, los vecinos sostienen que el área todavía conserva una identidad urbana diferenciada respecto de barrios vecinos como Palermo y Belgrano. Destacan que predominan viviendas individuales o tipo PH de planta baja y uno o dos pisos, acompañadas por comercios de cercanía y calles arboladas.

Uno de los puntos centrales de la propuesta busca justamente impedir que edificios construidos fuera de escala en el pasado se conviertan en antecedente para habilitar nuevas alturas en el futuro.

Además del impacto visual y patrimonial, los vecinos advierten sobre posibles problemas en la infraestructura urbana. “Estamos muy preocupados porque vamos a tener serios problemas con servicios que ya están colapsados, como la luz y el agua”, afirman.

También mencionan consecuencias vinculadas a la pérdida de luz natural entre viviendas, mayor circulación vehicular y un aumento de densidad que, aseguran, el barrio no está preparado para absorber.

Hasta el momento, la campaña ya reunió más de 750 firmas y la convocatoria de este sábado apunta a seguir ampliando el apoyo vecinal. En la Plaza Garicoits habrá mesas informativas y espacios de intercambio para debatir sobre el futuro urbano de Colegiales.

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